Abstracciones poéticas

David Rodríguez Caballero, el creador navarro más internacional, reúne en Marlborough Madrid los frutos de seis años de trabajo en la ciudad de Nueva York.

Un reportaje de Paula Etxeberria - Lunes, 20 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Una de las ‘marañas’ realizada en acero y cobre.

Una de las ‘marañas’ realizada en acero y cobre. (Foto: cedida)

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Una de las ‘marañas’ realizada en acero y cobre.Obras del escultor navarro, en su actual exposición en Marlborough Madrid.

Lleva ya seis años asentado en Nueva York, desde donde David Rodríguez Caballero (Pamplona, 1970) crea el arte que, desde su universo interior, le conecta con el mundo. Y literalmente. No en vano, es el artista navarro con mayor proyección internacional.

La Galería Marlborough de Madrid reúne ahora los frutos de sus seis últimos años de trabajo, los que coinciden con su etapa neoyorquina, volcados en la intención de hacer de la materia industrial poesía, en la exposición Abstracciones poéticas. La muestra, visitable hasta el 25 de marzo, alberga, en palabras del propio autor, “una selección muy variada de esas esculturas que han sido importantes para el desarrollo de mi trabajo en estos últimos años, desde 2011 hasta ahora;la época más prolífica de mi carrera”, dice, con los dibujos metálicos en los que está ahora inmerso como culminación de este proceso creador siempre abierto, siempre en evolución. “Esta muestra ha sido un mirar en el estudio y rescatar todas las piezas que significan o han significado algo para el desarrollo del trabajo”, apunta David Rodríguez Caballero sobre Abstracciones poéticas, que se inauguró el pasado jueves.

La exposición arranca con la temática de la máscara africana, lo primero que inspiró al artista en su etapa neoyorquina. “Ese ejercicio de reformular la geometría abstracta a partir de una obra figurativa lo inicié realmente en el Vía Crucis que me encargó en su día el Gobierno de Navarra, pero cuando lo desarrollé fue luego en Nueva York”, recuerda el artista, que también muestra en Marlborough Madrid tótems (escultura exenta), junto a otras piezas centradas en la exploración de cómo inciden la línea y el volumen en el espacio. También hay hueco para piezas monumentales (se exhibe alguna de más de 4 metros), totémicas y sobre la temática de las marañas. De hecho, uno de los ejes importantes de la exposición es el contraste de escala.

Esculturas de cobre, latón y aluminio muestran el trabajo de este artista en relación con la luz y la manera de reflejarse a través de la materia. Y las obras más recientes son los dibujos. Piezas “mucho más frescas” que otras anteriores, porque nacen de un proceso mucho más “intuitivo”. Algo ha cambiado en la manera de crear del artista pamplonés. Estas marañas,realizadas en acero y cobre, o en acero y latón, se componen de filamentos, casi “trazos” a modo de gestos que dibujan escultóricamente en el espacio. “El vínculo con la pintura que tienen estas nuevas obras reside en lo procesual, es decir, en cómo construyo la pieza. No hay un diseño previo de una maqueta, como ocurre siempre con las esculturas, sino que se da un proceso muy similar al de pintar un cuadro tal y como lo hacía antes”, dice el artista. “En él, voy mirando y añadiendo gestos, mirando y añadiendo, hasta que hago la forma. El resultado es un dibujo que se convierte en escultura”. Aunque reconoce que medita mucho cuando está creando, sí ve en en sus últimas obras una mayor “frescura”, en el sentido de que “no hay un diseño previo, se van desarrollando sobre la marcha”.

La intersección entre procesos de la pintura y la escultura en su obra tiene una dimensión teórica y poética, no solo material, que el poeta y periodista Antonio Lucas, autor del texto que acompaña al catálogo, explica así: “Detenerse ante las obras de David Rodríguez Caballero -esta pintura hecha con aperos de escultor- requiere no instalarse sólo en la segura belleza de unos objetivos logrados, sino que la fuerza de su expresión está en otro lado, hacia la luz del fondo, donde intuimos una plenitud que se abre paso en la grieta, en el giro, en el movimiento íntimo de la escultura, en el equívoco. […] Ante algunas de estas esculturas, casi inmateriales de delicadas pero que son algo más que materia en grado irreversible, uno recobra aquellos versos de Giuseppe Ungaretti: ‘Sin miedo de este abismo/ que me crece en el corazón’. Y sigue caminando.”

Para el artista, toda la exposición es una parada, una conclusión temporal que cierra una etapa y abre otras: “Abstracciones poéticas supone una revisión de los descubrimientos, aciertos y errores que han tenido peso en mi trayectoria durante los últimos seis años, justo los de mi estancia en Nueva York. Esta propuesta expositiva se vertebra en torno a dos ideas angulares, la de la escala como elemento de diálogo entre lo menor y lo mayor, y la concepción del material como un conductor de la obra”.

méxico, arco, cuba A la exposición que acaba de tener esta semana en la feria MACO de México, Rodríguez Caballero suma las citas en Madrid Arco y Art Madrid, de la mano de las galerías Marlborough (Madrid) y Aurora Vigil-Escalera (Gijón), respectivamente;una próxima exposición individual en otoño de este año en el Museo Esteban Vicente de Segovia, y un interesante proyecto para 2018: el artista navarro ha sido seleccionado para hacer una intervención de escultura pública monumental en la Bienal de La Habana, Cuba.

En cuanto a la situación actual del mercado del arte, David Rodríguez Caballero cree que “en España se está recuperando, pero el mercado general internacional está más tranquilo y meditado;estaba hiperrevolucionado, como el sector inmobiliario. Ahora la gente se toma más tiempo para ver la pieza, antes de comprar, y yo creo que eso es bueno;se está reajustando el mercado”, dice.