El proyecto 'no cumple garantías ambientales'

Movilización social contra el tratamiento de lodos en una planta de Ázqueta

Se espera un aluvión de alegaciones, también de entidades locales, contra la solicitud de licencia de actividad

R. Usúa - Martes, 21 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Máquinas trabajando en la planta en 2013 y, justo por detrás, la Autovía del Camino y, al fondo, Igúzquiza.

Máquinas trabajando en la planta en 2013 y, justo por detrás, la Autovía del Camino y, al fondo, Igúzquiza.

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Máquinas trabajando en la planta en 2013 y, justo por detrás, la Autovía del Camino y, al fondo, Igúzquiza.

igúzquiza- La firma Áridos Reciclados de Navarra (Arena) ha solicitado una licencia de actividad clasificada al Ayuntamiento del Distrito de Igúzquiza para, además de almacenar áridos, preparar y elaborar tierras de enmienda para jardinería complementada con la gestión de lodos de depuradora tratados y no tratados (líquidos) en la planta que puso en marcha en el año 2013 en el Concejo de Ázqueta.

Esta solicitud de la empresa -tras caducar una licencia de actividad anterior-, ha generado una enorme inquietud en los últimos días entre los vecinos de la zona por las posibles consecuencias ambientales que el tratamiento de estos lodos pueda tener en el río Ega y en las localidades próximas como Ázqueta e Igúzquiza (ambos concejos del Distrito) y también en Iratxe (Ayegui).

Tal es así que se ha iniciado casi contrarreloj una campaña de recogida de firmas y alegaciones por la Merindad (también otra paralela en Internet a través de Change.org) para intentar frenar un proyecto que, -aseguran-, no cumple las garantías ambientales exigidas en muchos aspectos, que perjudicará al turismo y que consideran que en su redacción “es muy vago” en cuanto a detalles.

El viernes 24 termina el plazo de alegaciones y está previsto que varias entidades locales y cientos de vecinos a título particular (hay más de 300 ya recogidas) recurran la solicitud. Uno de los principales obstáculos que había hasta ahora es que no había demasiada información a pie de calle. Por eso, el viernes se organizó una charla informativa para los vecinos en Igúzquiza y este próximo viernes, a las 19.30 horas, habrá otra en Ayegui, donde existe también una enorme preocupación por este proyecto.

Según explicó el presidente del Concejo de Igúzquiza, Raúl Galdeano, la pretensión de la empresa es obtener tierras para uso agrícola a partir de la mezcla de lodos de una procedencia “de la que ni siquiera sabemos su origen”. Y es que, tal y como agregó, el proyecto “nos deja muchísimas dudas y nos tienen muy preocupados”.

los argumentos Los argumentos que esgrimen quienes se oponen al proyecto, -que además no genera puestos de trabajo-, son muchos y diversos. Y es que, explican, “el proyecto presentado no define las medidas correctoras pertinentes en materia de contaminación ambiental, ni se dispone tampoco de las instalaciones necesarias para esta actividad con la seguridad que se requiere a este tipo de actividades”.

Por eso, están seguros de que traería consigo muchas afecciones, tal es así que incluso han mantenido contactos con la consejera de Desarrollo Rural, Isabel Elizalde, para trasladarle su gran preocupación y pedir que se endurezca la normativa para este tipo de actividades tan delicadas.

Por un lado, se temen que haya una contaminación del subsuelo y de los acuíferos por los elementos disueltos y el arrastre de materiales en días de lluvia. “Los factores contaminantes son principalmente metales pesados, nitritos y nitratos (peligro para la fauna piscícola y sus depredadores), así como hongos y bacterias que participan en el proceso del compostaje (Salmonella y E. Coli)”, enumeran.

Además, dicen que a las tierras que se obtengan con el proceso se les pretende dar un uso agrícola, aunque aseguran que “esos sustratos o enmiendas se prevé que contengan niveles elevados de cadmio, un elemento que si bien no es tóxico en la planta, sí lo es luego para el consumidor”. De hecho, dicen que las grandes empresas agrícolas no adquieren este tipo de material desde hace años por el riesgo que pueden entrañar para el consumidor.

Los argumentos no se quedan ahí. Señalan que va a haber una modificación en la topografía y, de hecho, arguyen que desde que se habilitó la planta actual, en un principio para el tratamiento de escombros, “ya se han modificado los cursos naturales del agua, compactando el suelo y favoreciendo la erosión al generar una apertura de nuevos cauces por los que el agua baja a gran velocidad arrastrando materiales desde la planta con destino al río Ega”.

Denuncian también que en el proyecto “no hay un estudio de los olores”, cuando “los lodos de depuradora emiten fuertes olores por los gases que se generan en la descomposición de la materia orgánica”. Y aseguran, además, que el tránsito de camiones por los caminos de acceso “generará un aumento de los niveles de polvo” en la zona y en la Autovía del Camino, situada a pocos metros.

Tampoco creen que la ubicación sea la adecuada, al estar enclavada en la falda de Montejurra, “una zona de elevado valor paisajístico”, muy cerca del Camino de Santiago y de rutas de BTT, y a poca distancia del Camping Iratxe, de la urbanización del mismo nombre o de las bodegas Quaderna Via. Y, para terminar, afirman que el acceso vial es peligroso.

En la alegación tipo se incluyen algunos de estos razonamientos y también otros: no se implantan los dispositivos e instalaciones que la normativa requiere para evitar contaminación;las aguas de la planta no se recogen de forma adecuada para que no haya riesgo de vertido en los cauces de pluviales;no hay estudio de la red de riego para eliminar el polvo;no se mimetiza con el paisaje;no hay un plan de control de gases emitidos ni de olores;y no se asegura mediante certificados de análisis de laboratorio externo “un producto terminado exento de metales pesados y apto para la agricultura”;eso al margen de “perjudicar las actividades habituales de los vecinos de la zona”.

las valoraciones“No estamos en contra de nadie, pero está claro que este sitio, -con la pendiente que hay y la cercanía de núcleos de población-, no es el mejor para una planta de estas características. El proyecto deja muchísimas dudas porque no hay estudio topográfico, ni hidrogeológico, ni económico, ni de olores... Nos da mucho miedo, todo está muy poco definido”, añadió Galdeano, cuyo Concejo alegará.

Por su parte, el alcalde del Distrito de Igúzquiza, José Ignacio Urra, no quiso entrar en muchos detalles, pero sí recalcó que “tenemos la misma preocupación que tienen nuestros concejos y nos preocupa el impacto que pueda tener la planta tanto en las zonas residenciales cercanas como en el río Ega como a nivel turístico”, dijo, explicando que la competencia “es tanto del Gobierno de Navarra como del Ayuntamiento”.

Igual de inquieto que ellos, por cercanía, está el alcalde de Ayegui, Juan Mª Yanci, ya que Iratxe es el núcleo de población más próximo, a menos de 1.000 metros. Asegura que al margen de las alegaciones que están realizando algunos vecinos, también está preparando una el Ayuntamiento y que el viernes darán a conocer a los vecinos todos los pasos que se están dando. “Es una planta que afecta a todos y que generará muchos olores trayendo lodos de depuradoras vete a saber de dónde. En Funes ya hay una planta así y no queremos eso aquí ni por asomo. Y como afecta a mucha gente, pensamos que no debería ser competencia del Ayuntamiento de Igúzquiza, ya que es un tema supramunicipal”.