Mesa de Redacción

Diferencia de trato judicial

Por Joseba Santamaria - Jueves, 23 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

no sé qué ocurrirá hoy con Urdangarin, pero tras la absolución de Cristina de Borbón dudo mucho entre a la cárcel, al menos por ahora. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, en una injerencia política más en la independencia judicial, ya ha dejado claro que no ve motivos para ello y el fiscal Horrach, quien ha actuado como defensor de la pareja en vez de como defensor de los intereses públicos, ha adelantado la posibilidad de solicitar prisión preventiva eludible con fianza, que Urdangarin pagará a la espera de que resuelva el recurso el Tribunal Supremo. Más allá del conjunto de la sentencia del caso Nóos, otro ejemplo de que la corrupción, el saqueo de dinero público y el tráfico de influencias apenas tiene coste penal en España, el fallo confirma algo asumido por la sabiduría popular, que la justicia no es igual para todos. Basta comparar la petición de prisión preventiva eludible con la prisión preventiva incondicional que mantiene en la cárcel desde hace tres meses a tres jóvenes de Alsasua por la pelea en un bar con dos guardia civiles. Urdangarin ya ha sido condenado en juicio a seis años de cárcel, pero no entrará en prisión. Los jóvenes aún no han sido juzgados, pero ya pagan una condena de tres meses de cárcel. La prisión preventiva es todos los casos una medida penal excepcional, pero además se aplica según cómo y a quién.