Editorial de diario de noticias

Un acto justo, ético y democrático

Quienes alimentan la falsa polémica de mezclar con ETA el sufrimiento de las víctimas de la violencia ultra, policial y otras violaciones de derechos humanos actúan como hicieron durante décadas negándose a reconocer a las víctimas del franquismo

Viernes, 24 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

la presidenta Barkos y los portavoces de los grupos que sostienen al Gobierno de Navarra respondieron con contundencia a las insinuaciones y críticas partidarias de UPN, PSN y PP por el acto de reconocimiento a las víctimas de terrorismo derechista, la guerra sucia del Estado, la violencia policial y otras violaciones de derechos humanos. El acto fue justo, legal, legítimo y democrático en memoria de personas y familias que han sufrido durante años el olvido y las consecuencias de violencias injustas e ilegales. Y pone la señal en la vergüenza de un Estado que quiere imponer la desmemoria sobre determinados hechos y víctimas. Intentar mezclar el dolor de esas personas con el terrorismo de ETA no es sino otra impostura más que añadir a quienes han hecho del sufrimiento ocasionado por la violencia un objeto de intereses políticos, electorales y personales. ¿O acaso la familia de Mikel Zabalza no tiene derecho al reconocimiento, memoria y reparación, sino económica -que el Estado injustamente no se la reconoce-, al menos social e institucional de Navarra? ¿No es una víctima la madre de José Miguel Exteberria, asesinado y desaparecido desde hace casi 35 años y reconocido como tal por la ONU? Como han sido víctimas de diferentes violencias, al margen de la violencia de ETA, de una forma u otra cientos de personas y familias navarras. No hay equidistancia ni blanqueo alguno en ello, sino, al contrario, reconocimiento democrático y memoria de unos hechos indignos, más aún cuando han sido protagonizados por los propios aparatos políticos y policiales del Estado. No hay peor fórmula política que el sectarismo como instrumento de confrontación. UPN, PSN y PP saben que en el acto organizado en cumplimiento de una resolución del Parlamento de Navarra que tuvo el apoyo de la mayoría de los grupos políticos, incluido en su momento el de UPN, no hubo homenaje alguno a ETA ni a ninguno de sus miembros. Al contrario, fue un acto que contribuye a la desligitimación de toda violencia, también a la de ETA, y a la defensa de los derechos humanos como eje de la convivencia humana. Alimentan la polémica para eludir sus propias responsabilidades políticas y humanas con estas familias navarras, al igual que se han negado durante décadas a reconocer a las miles de víctimas navarras del genocidio franquista. Es una muestra más de impostura política. Negar a esas víctimas el reconocimiento del sufrimiento injusto es negarles también el derecho a memoria, el derecho la verdad y la dignidad.

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