El gobierno de Burlada saca un presupuesto de 17,2 millones, de los que 4,1 son inversiones

Cambiando Burlada y EH Bildu prevén 2,3 millones para el patronato de Deportes y 870.821 para Cultura

Mikel Bernués Mikel Saiz - Viernes, 24 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Ediles de Cambiando Burlada, EH Bildu y PSN, en la sesión de ayer.

Ediles de Cambiando Burlada, EH Bildu y PSN, en la sesión de ayer.

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Ediles de Cambiando Burlada, EH Bildu y PSN, en la sesión de ayer.

burlada- Burlada es una sola localidad, pero si entras al salón de plenos en día de sesión parecen dos. Cierto que en casi cualquier debate político lo blanco es negro y al revés en función de siglas e ideología, pero el contraste fue ayer especialmente relevante. Casi tanto como las cuestiones que se sometían a votación: Presupuestos y plantilla orgánica.

A todo esto, el equipo de Gobierno sacó adelante por segundo año consecutivo sus cuentas (17,3 millones, con 2,3 más para el patronato de Deportes y 870.821 para el de Cultura) y su plantilla orgánica. Suyas porque el resto no participó en la elaboración. Y ahí empiezan las realidades paralelas. Para la oposición, Cambiando Burlada y EH Bildu se lo guisaron y se lo comieron sin dejar a los demás participar en la elaboración del menú. Para algo tienen el respaldo de los votantes (10 concejales de 17) se podría añadir. Y el equipo de Gobierno afeó por su parte la actitud de UPN, PSN e I-U, que se ponen la venda antes que la herida y, con la excusa del ‘como nos van a decir a todo que no’, por si acaso no dicen ni mu.

Al margen de la participación en su elaboración, Mazariegos (I-U) dijo que “el aumento de la contribución y tasas”, el hermanamiento con Baeza “un expediente X sin resolver” con una asignación de 3.300 euros, o las políticas de Igualdad y de la Mujer, para las que volvió a reivindicar un 1% del presupuesto y una concejalía específica de la Mujer, eran motivos suficientes para decir que no. También le parecían unas cuentas “continuistas”, como le dijo el interventor, aunque sí destacó como positivos los primeros presupuestos participativos del municipio, dotados con 75.000 euros. “Habrá que ver cómo funcionan”, dijo sin lanzar las campanas al vuelo.

A Ramón Alzórriz (PSN) ni siquiera esa partida le parecía bien, una “pírrica participación social” superada por ayuntamientos más pequeños como Arróniz, que en realidad destina 25.000 euros (eso no es una opinión). Desliz al margen, el presupuesto le pareció “continuista”, con inversiones “irreales y con pocas posibilidades de ejecución”, donde se hace caso omiso a Comptos (recordó los 4 millones de agujero en la hucha) y se vuelve a obviar un plan de viabilidad.

Y a Juan Carlos González (UPN) le preocupaba sobre todo el “inviable” incremento de la plantilla, “que va camino de los 200 empleados”, (ahora son 175) una realidad que “con el tiempo no se va a sostener”. Consideró que no se buscan alternativas y que, en materia de personal, “las soluciones son más madera y menos maderos” (en alusión a las dos plazas de Policía Municipal que se amortizan). “Cuando se quiere cuadrar un presupuesto con incremento de personal y sin reducir gastos en materias sensibles, lo que normalmente ocurre es que se cuadra a gatillazos”, expresó. También preguntó qué se va a hacer exactamente con ese millón de euros presupuestado para invertir en el polideportivo Elizgibela, donde consideró que “no hay una propuesta ambiciosa” mientras la suya, en la pasada legislatura, duerme “no sabemos si en un cajón o en un armario”.

Frente al augurio de un futuro muy negro, en la Burlada feliz Xabier Maiza (EH Bildu) se mostró “satisfecho” con las cuentas, que efectivamente son continuistas porque el trabajo gordo, el de “reorganizar y redirigir” se hizo el año pasado. Maiza destacó que se mantienen las partidas de 2016 en todas las áreas, con incrementos en los servicios sociales, cooperación al desarrollo, programa de infancia, empleo social protegido, la subida salarial presupuestada del 1% o las dos plazas al 66% que se suman al servicio de jardines. “Hemos sido muy ambiciosos con las inversiones, y esperamos poder sacarlas adelante”, dijo también, ambición corroborada por los 4,1 millones presupuestados para este fin.

Y el alcalde Txema Noval (Cambiando Burlada), adelantó frente a las posturas pesimistas “que seguramente este año vamos a sorprender con una ejecución presupuestaria positiva y superior a los 150.000 euros”, al tiempo que le comentó a la oposición que “esta vez no va a funcionar lo de que nos estamos comiendo remanente, pero aceptaremos el argumento de que hemos tenido suerte”.