El Ayuntamiento de Iruña recurrirá la sentencia contra el euskera en el 0-3

No implica la paralización del curso ni afectará a la nuevas matriculaciones

Los servicios jurídicos reiteran que no es necesaria autorización del Gobierno como afirmó el auto contra la suspensión

Ana Ibarra | Patxi Cascante - Viernes, 24 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Concentración de apoyo a las escuelas infantiles municipales en euskera, ayer por la tarde, en la plaza Consistorial.

Concentración de apoyo a las escuelas infantiles municipales en euskera, ayer por la tarde, en la plaza Consistorial.

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Concentración de apoyo a las escuelas infantiles municipales en euskera, ayer por la tarde, en la plaza Consistorial.

pamplona- “No es una sentencia ejecutiva. No implica la paralización del curso ni la reversión de la decisión que adoptó el Ayuntamiento el año pasado”. Así anunció ayer el alcalde de Pamplona Joseba Asiron el recurso de apelación que van a presentar ante la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo que rechaza el cambio de modelo lingüístico en dos escuelas infantiles a favor del euskera (Donibane y Printzearen Harresi). “Vamos a recurrir desde la absoluta convicción de que la argumentación jurídica está cerrada”, apostilló. Acompañado por la directora de la asesoría jurídica Mª Victoria Borja, el primer edil lanzó un mensaje de “absoluta tranquilidad” a las familias que tienen sus hijos matriculados en cualquiera de las escuelas infantiles municipales en este presente curso al asegurar que el fallo no tiene “consecuencias prácticas”. Tampoco afectará al periodo de prematriculación que arranca el próximo día 1 porque “la oferta seguirá siendo la prevista”. De las once escuelas infantiles de titularidad municipal siete impartirán la enseñanza en castellano y cuatro en euskera. “Según nos han explicado los servicios jurídicos, en el improbable caso de que no se estime el recurso de apelación del Ayuntamiento hay que dejar claro que la única consecuencia sería la de indemnizar a las personas que pudieran acreditar daños y prejuicios. No se ha hecho el cálculo pero tal circunstancia deberían probarse en un procedimiento judicial específico”, abundó. Tras calificar la sentencia como “esperable” porque la emite “el mismo magistrado que suspendió el acuerdo el año pasado confía en que la Sala siga el “mismo recorrido” y atienda los argumentos en contra de la sentencia como ya dejó sin efecto dicha suspensión. Preguntada la letrada por la posibilidad de que los demandantes pidan la ejecución provisional de la sentencia, respondió que “no se suele conceder, sería absolutamente excepcional, máxime con el precedente que tenemos de la sentencia del año pasado del TSJN que anuló el Auto de suspensión, y son los mismos argumentos jurídicos los que vamos a utilizar”.

Según detalló, la resolución judicial considera para estimar la demanda que la administración competente para modificar las plazas ofertadas era el Gobierno de Navarra y que se requiere autorización del Ejecutivo foral si hay un cambio de denominación de las escuelas o se produce una ampliación o reducción del número de unidades. Sin embargo, los servicios jurídicos consideran que la sentencia no es ajustada a derecho porque “ni se cambió la denominación de ninguna escuela ni tampoco se ampliaron el número de unidades que se ofertaron a la ciudadanía, sino sólo el idioma ofrecido en las mismas unidades”, indicó Asiron. Además y según argumentan los mismos servicios jurídicos, la sentencia “no ha tenido en cuenta un dato jurídico de gran importancia y que el Tribunal Superior de Justicia de Navarra ya puso de manifiesto en la sentencia por la que se anuló el Auto de este juzgado que suspendió la matriculación y es que, de conformidad con el artículo 27 de la Constitución, se trata de una enseñanza no obligatoria y que los municipios prestan de forma voluntaria”. Como tercer punto, el alcalde ha aclarado que “el juzgado adopta este criterio a pesar de que el Gobierno de Navarra en ningún momento se ha opuesto a los acuerdos recurridos y de que en el procedimiento del recurso no se ha aportado informe de la administración educativa valorando esta cuestión”. Finalmente el cuarto argumento jurídico esgrimido para justificar el recurso es “el principio de autonomía municipal. Servicios que son municipales, precisamente porque se prestan de forma voluntaria por parte del Ayuntamiento y con coste a las arcas municipales, han de ser gestionados por el Ayuntamiento”. La letrada también expuso que en su momento el Ayuntamiento tampoco pidió al Gobierno autorización para cambiar al modelo British (inglés).

“Para que intervenga el Gobierno debería haber cambiado la denominación o el número de niños que se atienden por educador lo que no sucede, ni implica un incremento o disminución de la financiación del Gobierno que tiene que preverlo en una ordenación de los recursos públicos”, explicó Borja, quien recordó que la resolución del recurso puede tardar un año.

Asiron concluyó su comparecencia señalando “el respaldo absoluto del equipo que presido y de las cuatro fuerzas del cambio a los cambios planteados en escuelas infantiles y volver a reiterar nuestra determinación a defenderlos por todas las vías”.

Por su parte, la edil de Cultura y Política Lingüística Maider Beloki (EH Bildu) recordó “que partíamos de una situación de absoluto abandono y rechazo hacia la implementación de líneas en euskera por parte del Ayuntamiento;la oferta estaba descompensada por zonas, ya que las dos escuelas en euskera estaban en la misma parte de la ciudad, en la zona norte. La oferta total en euskera antes de los cambios, era de un 10%, y no se había ampliado en más de 30 años”.

40% de la oferta en euskeraAdemás, señaló que los cambios realizados se produjeron con el objetivo de crear una red de escuelas infantiles que se ajustara a la demanda real de la ciudadanía respecto a los modelos lingüísticos ofertados en cada zona de Pamplona y que cumpliera además la ordenanza vigente del euskera. En ese sentido, la concejala recordó los datos obtenidos tanto en la encuesta sociolingüística realizada por el Ayuntamiento como en la encuesta realizada en el periodo de prematriculación del pasado año y que situaban la demanda en euskera en un 38,5%, cifra muy cercana a la oferta de plazas para el próximo curso: un 60% en castellano y castellano con actividades en ingles, y un 40% en euskera. “Desde la perspectiva pedagógica, seguimos manteniendo que la inmersión lingüística es la mejor manera de garantizar el correcto aprendizaje de idiomas, y los cambios realizados van en ese sentido”, apuntó. Agregó que “casi el 100% de los menores que pidieron traslado fueron reubicados en los centros elegidos. Un 97% en los centros elegidos como primera opción, y un 3% en los centros elegidos como segunda opción”. En total, las escuelas infantiles de Pamplona suman 1.324 plazas, 1.010 del Ayuntamiento y 314 del Gobierno. El número en castellano es de 550 (el 41,52%), el de castellano con actividades en inglés, 355 (25,31%) y el número de plazas en euskera asciende a 439 (el 33,17%.

Por otro lado, Iruñeko Euskalgintza, Hizkuntza-Eskubideen Behatokia, ELA, LAB manifestaron ayer su apoyo a la decisión que adoptó el Ayuntamiento tras la “injusta discriminación padecida en el 0-3 por los pamploneses”. Exigen a su vez a las instituciones que den pasos “contundentes en la garantía de los derechos, incluyendo una ley”. Animan además a matricular en Donibane, Arrosadía, Txantrea, Arrotxapea, Alde Zaharra y Sanduzelai en euskera.