El Centro Huarte almacenarán la mayoría

La colección de Fundación CAN se cifra al final en 717 obras tasadas en 730.000 euros

El Gobierno foral asume la custodia, conservación y difusión de un conjunto notablemente devaluado desde su compra
El Centro Huarte será el espacio en el que se almacenarán la mayoría de piezas

Nieves Arigita/F.F.G./P.E. - Sábado, 25 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Eneko Larrarte, la consejera Ana Herrera y el presidente de Fundación CAN, Joaquín Giráldez, en la Fundación María Forcada, ayer. Fotos: N.A.

Eneko Larrarte, la consejera Ana Herrera y el presidente de Fundación CAN, Joaquín Giráldez, en la Fundación María Forcada, ayer. Fotos: N.A.

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Eneko Larrarte, la consejera Ana Herrera y el presidente de Fundación CAN, Joaquín Giráldez, en la Fundación María Forcada, ayer. Fotos: N.A.

tudela/pamplona- La materialización, ayer en Tudela, de la cesión de los fondos de la colección de arte de Fundación Caja Navarra al Gobierno Foral arrojó luz a algunos de los rincones oscuros de esta compilación de obras pictóricas, escultóricas y fotográficas de la segunda mitad del siglo XX que, finalmente, ha quedado inventariada en 717 piezas y tasada en 730.000 euros, en los que se incluyen los 230.000 del valor actual de la Biblia de Leizarraga (siglo XVI), cedida hace tres años y que actualmente se encuentra en la Biblioteca de Navarra. Con estos datos se despejan parte de las dudas en torno a la lista de piezas y al valor de una colección “de relevancia local que incluye un pequeño grupo de obras de extraordinaria calidad y carácter heterogéneo” que, a partir de ahora, queda en depósito de la Administración Foral para su custodia, conservación y difusión y puede considerarse como “una de las más significativas de Navarra de arte contemporáneo” del pasado siglo.

La manifiesta calidad de los nombres que aparecen en el listado de inventario (Antonio Saura, Gustavo de Maeztu, Eslava, Pagola, Chillida o Tapies, entre muchos otros) no oculta sin embargo la notable devaluación sufrida por la recopilación de Fundación CAN que, sin contar con la Biblia de Leizarraga, tiene actualmente un valor estimado de 500.000 euros. En este sentido, Susana Irigaray, directora del Servicio de Museos del Gobierno de Navarra, apuntó a este periódico que “cuando la Fundación CAN se puso en contacto con el Gobierno de Navarra para la cesión de la colección, lo hizo porque que pensaban que la difusión de la misma iba a estar así en mejores manos. En ese momento nos facilitaron información sobre las obras existentes, con el precio de mercado que en su día se había pagado para la adquisición de las diferentes piezas a través de distintas vías. Nosotros les dijimos que se necesitaba hacer una tasación actual por una empresa especializada, que es lo que ellos hicieron, con los precios de 2016, y que es la tasación que figura y se ha incorporado como valoración final al convenio”.

Al ser realizada por una empresa especializada y externa a la Fundación, Irigaray matizó que “no tenemos ningún fundamento para ponerla en entredicho y asumimos esa valoración”. En cualquier caso, Irigaray sí reconoce que los precios, es decir la valoración inicial que se les facilitó, era superior a la que ahora se ha hecho pública, “pero eso es algo normal porque estas obras fueron entrando a lo largo del tiempo, y lo que se nos proporcionó fueron los precios de adquisición que, efectivamente, en la mayoría de los casos han resultado ser superiores a lo que ha sido la valoración final de la colección. Como digo, esto es algo normal porque los precios en el mercado del arte son fluctuantes y, además, hay que tener en cuenta que son piezas que se compraron en los años 70, 80 y 90 y lo que se ha hecho ha sido actualizar esas valoraciones a fecha de 2016. Por lo tanto, sí que hay unas diferencias grandes pero explicables, ya que al margen de las fluctuaciones, algunos artistas estaban en su comienzos y otros consolidados, pero con el tiempo el mercado va poniendo las cosas en su sitio. Y, por otra parte, depende de la forma de ingreso de la obra, ya que si es a través de un premio, por ejemplo, también se está valorando la promoción del artista o su formación. Desde mi punto de vista es normal que pasen este tipo de cosas y creo que, a día de hoy, es una tasación real”. Es decir, según Irigaray, Fundación CAN sí ofreció al Gobierno los precios reales que pagó por las obras (datos que la Fundación dijo ayer a este periódico que era complicado de conseguir y no los facilitó) y no los resultantes de una tasación previa realizada en 2013.

Por su parte, el director general de la Fundación, Javier Fernández, que no cifró el valor del conjunto antes de la última tasación, consideró que “el verdadero valor de la colección es su alcance artístico, por los pintores locales que alberga y de creación contemporánea”. Sobre la valoración económica de la misma, realizada en 2016 por la empresa Segre, opinó que “arrojaba una cantidad de 500.000 euros”. Según confirmó ayer este periódico, esta es una valoración de mercado actual basada en una retasación de la anterior tasación de la colección realizada en 2013 por la empresa Ansorena. Fuentes de Fundación CAN confirmaron ayer que en 2013 se tasó la colección completa mientras que en 2016 solo se ha actualizado la valoración económica de parte de la misma, no de todas las obras. “Y ya se sabe -añadió Fernández- que las cotizaciones de los artistas cambian de año en año”, dijo, recordando que a la última tasación de 500.000 euros hay que sumar la Biblia de Leizarraga.

inventario actualizadoSobre el inventario de la colección y en concreto, en cuanto al listado que en abril de 2014 hizo público la asociación de consumidores y usuarios Kontuz! referente al Patrimonio de Caja Navarra en el año 2011 en el cual aparecían 775 obras, Javier Fernández afirmó que “no eran 775, eran menos. El actual Patronato de la Fundación recibió un listado de 643 obras de arte, y encargó a una empresa navarra especializada, Muraria Gestión de Recursos Culturales, hacer un análisis de todo el patrimonio artístico que tenía la Fundación Caja Navarra”. Fernández aseguró que “Muraria ha estado un año trabajando en la actualización del archivo y los documentos de la Fundación, analizando toda la documentación de la Fundación, de distintas dependencias incluso. Esa empresa partía de un listado de 643 obras de arte, y después de ese año de trabajo, concluyó que el inventario incluía unas 740 obras. No es que hubiesen aparecido obras, eran obras que siempre han estado ahí pero no estaban incluidas en el inventario. Y de esas aproximadamente 740 se ha hecho ha hecho un expurgo de unas 20 piezas, que se han dado de baja porque tenían un valor nulo;eran láminas que estaban en oficinas, y se han quitado del inventario, que ha quedado actualmente con 717 obras”, explicó.

almacenaje y custodiaEl convenio firmado en Tudela entre Fundación Caja Navarra y Gobierno de Navarra recoge que la duración de la cesión de las obras es por cuatro años, prorrogables por idénticos períodos. El departamento asume las obligaciones de custodia, conservación y difusión de la colección, mientras que la Fundación se hará cargo de los gastos derivados de la adecuación del local de almacén que el departamento disponga, del traslado y colocación de las obras, la incorporación del inventario a la colección en el sistema de gestión DOMUS y de las intervenciones de conservación que, en su caso, sean necesarias para el ingreso de las obras entre los fondos del Museo de Navarra. Precisamente, tal y como puso de manifiesto tras la firma del convenio el presidente de Fundación Caja Navarra, Joaquín Giráldez, uno de los aspectos en los que han trabajado de forma más exhaustiva en el último año con el Gobierno de Navarra ha sido en la búsqueda de una ubicación idónea para la colección. Finalmente, la imposibilidad de almacenar todas las obras en el Museo, ha inclinado la balanza hacia el Centro Huarte de Arte Contemporáneo, que será el espacio en el que se guarden la mayoría de las piezas “por las múltiples posibilidades que ofrece” y sin que la presencia de la colección “interfiera en la marcha habitual del propio centro”, aseguraron desde Cultura.

el contenidoLa colección de Fundación CAN, que ya forma parte del patrimonio artístico de Cultura con el fin último de “que la ciudadanía pueda disfrutarla”, acoge un tipo de obra muy diverso en el que la pintura en sus diversas técnicas es el grupo predominante, que supera el 60%. Le sigue en importancia (20%), la obra gráfica, aunque la calidad de la misma es muy dispar, de la misma forma que sus técnicas (grabados, litografías y serigrafías). Los dibujos constituyen más del 6% de la colección, mientras la fotografía está representada con más del 2% de las piezas y la escultura es el 8% de la colección. El resto corresponde a otras técnicas, caso de las textiles. Aunque el arte contemporáneo constituye el núcleo genuino de la colección, ésta incluye obras del siglo XIX así como algunas muestras de arte medieval.

Según las explicaciones ofrecidas tanto por el Gobierno como por parte de la Fundación, la colección “es representativa del panorama de autores plásticos navarros de las últimas cuatro décadas del siglo XX, además de incluir algunas obras de otras procedencias que lo amplían y contextualizan”. También se consideró que la compilación “sirvió en su día para el impulso y la promoción de las artes plásticas en la Comunidad Foral, de manera que se puede considerar -afirmaron- una inversión realizada en el fomento de los artistas locales, algunos de los cuales se convirtieron en formadores del ámbito académico”.

la pieza

Biblia de Leizarraga. Es la obra más valiosa de la colección (230.000 euros) y ya fue cedida en octubre de 2014 al Gobierno de Navarra. Actualmente, se encuentra en el Museo de Navarra. Data del siglo XVI. El resto de la colección (716 piezas) está valorado en 500.000 euros.

el convenio

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Años, prorrogables por idénticos periodos, es la duración de la cesión firmada ayer entre Gobierno de Navarra y Fundación CAN. En la firma del documento estuvieron presentes la consejera de Cultura, Deporte y Juventud, Ana Herrera;la directora del Servicio de Museos, Susana Irigaray;el presidente de la Fundación, Joaquí;y el director genera de la misma, Javier Fernández. Fundación CAN pone a disposición el patrimonio artístico y Cultura suma los medios técnicos y humanos para su conservación, custodia y difusión.