La semana

Es tiempo de autocrítica

por F. Pérez-Nievas - Sábado, 25 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Galería Noticia

cada grano suma y cada paso es un avance. Por ese motivo debemos todos mirar hacia dentro y hacer autocrítica en la medida que podamos y según nuestras responsabilidades. La brecha de la desigualdad entre hombres y mujeres a nivel político, social y salarial es tan importante que todos debemos coger pico y pala para derribar el muro. En ese trabajo los medios de comunicación tenemos un papel fundamental no solo creando actitudes igualitarias, denunciando y señalando los abusos sino también asumiendo errores y actitudes que dábamos como normales hasta ahora. ¿Qué quiero decir con esto? Junto a esta columna se puede leer una carta que nos enviaron el otro día criticando la forma en que hasta ahora se han venido haciendo los artículos en las carreras de atletismo que, cada uno en su categoría, compiten al mismo tiempo hombres y mujeres. Hasta ahora se daba mucha mayor relevancia a la categoría masculina, casi obviando la femenina, algo que, en mi humilde opinión, nos debería hacer reflexionar y deberíamos comenzar a cambiar. Cierto es que el número de participantes femeninas es muy pequeño, en ocasiones casi testimonial pero ¿puede ser que en ello influya también el poco reconocimiento que se hace a las que compiten? ¿Habría mayor participación si se empezaran a ver tantas fotos y menciones a las atletas femeninas como a los atletas masculinos? Deberíamos meditar también nosotros, quienes ponemos una letra detrás de otra porque, como decía mi padre, un grano no hace granero pero ayuda al compañero. Todo suma y la situación es tan grave que hay que empezar a probar cosas que pueden ir dirigidas hacia una mayor igualdad y, con ello a una paulatina eliminación de esa forma de terrorismo que se está viviendo y en la que los políticos parecen no querer mojarse. Los números estremecen y hacen temblar: más de 700 mujeres asesinadas desde 2004, 16 solo en los 54 días que van de 2017, una media de 60 mujeres han sido asesinadas por sus parejas cada año, el año 2010 su número llegó a 70 y fruto de esa barbarie desde 2010 hay 161 huérfanos, por no hablar de los niños que han muerto a manos de esta locura con el único objetivo de hacer daño a sus madres. ¿Se adoptarían medidas reales si este número de muertes fuera de futbolistas, militares o fontaneros?