Cientos de vecinos y vecinas salieron a la calle

Espíritu internacionalista y solidario en el Casco Viejo

Cientos de vecinos y vecinas salieron a la calle para celebrar el carnaval de la Vieja Iruña

La parodia del hiperamericanismo de Trump y el funeral de Fidel dieron juego a la kalejira festiva

Sara Huarte Iban Aguinaga/I. Porto - Domingo, 26 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Escenas como esta, la pintora mexicana Frida Khalo junto a admiradores de Trump, fueron muy habituales ayer.

Escenas como esta, la pintora mexicana Frida Khalo junto a admiradores de Trump, fueron muy habituales ayer. (IBAN AGUINAGA)

Galería Noticia

Escenas como esta, la pintora mexicana Frida Khalo junto a admiradores de Trump, fueron muy habituales ayer.

pamplona- “Vamos a este”, exclama Sara Altadill, mientras enfila la calle Mañueta, seguida de cerca por Uxue Sanz, Alaitz Inunciaga, Maider Gayarre y Eider Navarro. Tras ellas, una multitud sigue su estela disfrutando del ambiente festivo y de la generosidad de los comercios y bares de la parte vieja. La puskabiltza está en pleno apogeo y, para alegría de Sara, Uxue, Alaitz, Maider y Eider, los comerciantes muy generosos. “Nos han dado un montón de cosas. Un chorizo, un salchichón, magdalenas... De todo”, enumera Uxue. “El lunes vamos a hacer una merendola con todo lo que hemos recogido, antes de la quema de Mari Trapu”, explica Alaitz, contenta y, una vez terminada la puskabiltza, de camino a la Plaza San Francisco. “Todas somos parte del grupo de dantzas Alde Zaharra”, confiesa Maider, que al igual que sus compañeras se prepara para bailar un zortziko intergeneracional y multicultural para celebrar el carnaval de la parte vieja. Mientras tanto, algunos metros más allá y algo ajenos al multitudinario zortziko que está teniendo lugar en el corazón de la plaza, Iker Alba, Guratz Urbina, Mikel Ruedas, Garazi Recalde, Ibai Letona y Malena Etxarri tratan de decidir cual es su momento favorito de la fiesta.

“Lo mejor son los momotxorros y los zanpanzares”, sentencia Iker. “Y cuando queman a María Trapo”, apunta Guratz, granjeandose el apoyo de sus compañeros, que, al igual que él, están disfrazados de Panteras Negras. “Son un grupo de americanos que luchaba por los derechos de las personas negras”, explican estos txikis con edades comprendidas entre los 12 y los 7 años.