Las Escuelas Infantiles públicas de Pamplona son para todos

Familias afectadas por el cambio de modelo lingüístico en las escuelas Fuerte Príncipe, Donibane y Hello Rochapea. - Domingo, 26 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:09h

el pasado jueves los juzgados nos dieron la razón a las familias que denunciamos al Ayuntamiento de Pamplona por expulsar de las Escuelas Municipales Infantiles a nuestros hijos. La sentencia, a pesar de no ser firme, supone una victoria moral para nosotros, pero el daño ya está hecho. Esperamos que esta sentencia sirva para que este tipo de atropellos que vulneran los Derechos Fundamentales del Menor no vuelvan a repetirse;que ningún niño más se vea expulsado de su escuela ni su ciclo educativo se vea interrumpido. Conviene recordar que la medida impuesta por el Ayuntamiento no solo estaba encaminada a aumentar las plazas en euskera. Además de cambiar el modelo de Fuerte Príncipe y Donibane, también sustituyó el local de la antigua E.I. Rochapea en euskera, un edificio ruinoso e insalubre, cuya adecuación total a las normativas vigentes no ha sabido encajar en el presupuesto, por el de la antigua Hello Rochapea, que es uno de los más modernos y amplios. A los alumnos de Hello Rochapea los desplazó a la Chantrea a la actual Hello Egunsenti. Mientras, los paganos han sido los niños de castellano de la Rochapea que han acabado en un edificio en sempiternas obras, que el Ayuntamiento pretende ahora cerrar. Una jugada en la que no se han aumentado las plazas de euskera y ha conllevado el destierro de los alumnos en inglés y posiblemente la desaparición de plazas en castellano. Y mucho dinero malgastado.

Esta sentencia no es contra la enseñanza en euskera sino contra el modo de imponerla. Cuando el Ayuntamiento nos comunicó hace un año su intención de ofertar euskera en por entonces nuestras Escuelas Infantiles a los padres nos pareció bien siempre y cuando se ofertara conjuntamente con las líneas en castellano y castellano con inglés, a lo cual el Ayuntamiento se negó. El Gobierno de Navarra parece haber escarmentado en piel ajena al considerar la nueva oferta de euskera en San Jorge y el Casco Viejo, lo cual es de agradecer. El Ayuntamiento por su parte, sigue empecinado en su error (y pagándolo con los impuestos de todos los ciudadanos, por cierto) y promete recurrir la sentencia. Asegura que la sentencia era “esperable” por ser emitida “por el mismo juez que interpuso la suspensión cautelar”. Su lenguaje recuerda al de Donald Trump hace unas semanas al suspender una jueza su veto a la entrada en los EEUU de ciudadanos nacidos en siete países. No es nuevo que políticos torpes y demagogos como Trump y Asirón culpen al árbitro cuando les sorprende vulnerando los Derechos Humanos fundamentales. No obstante, los padres que denunciamos al Ayuntamiento no queremos que, de hacerse firme la sentencia, se expulse a las familias que optaron por la enseñanza en euskera en esos centros. Esto supondría cometer el mismo atropello que el Ayuntamiento cometió con nosotros, y no estamos dispuestos a mostrar la misma falta de empatía y solidaridad que el gobierno municipal. Estamos a favor de la reintroducción progresiva de las líneas en castellano y en castellano con inglés que el Consistorio eliminó, y su posible convivencia con las líneas en euskera en los mismos centros (solicitamos hace un año). También nos gustaría que las trabajadoras temporales expulsadas por el Ayuntamiento se reincorporasen a sus puestos, ya que desempeñaban excelentemente su trabajo. El Consistorio debe recordar que presta servicio a todos los pamploneses, no solo a sus clientes y conmilitones.