Izaskun Osés Mejor deportista navarra de 2016

“Cuando logras una medalla te acuerdas de todas las personas que te han apoyado en los malos momentos”

Izaskun Osés ha sido una de las protagonistas del deporte navarro en el año 2016 gracias a sus logros. Ahora, mientras se recupera de una lesión, se fija ya en Tokio 2020

Javi Gómez Iban Aguinaga - Lunes, 27 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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Pamplona- Izaskun Osés vivió las mieles del éxito hace pocos meses con su medalla en los Juegos Paralímpicos, pero ahora le toca la parte más amarga: una lesión.

Ha pasado ya medio año desde que consiguió su medalla en los Juegos Paralímpicos, ¿cómo se encuentra?

-Ahora mismo estoy contenta por recibir el galardón a la mejor deportista navarra de 2016 (que le fue entregado el pasado martes), pero deportivamente mal, ya que tengo una lesión en el pie que arrastró desde los Juegos y que no termina de curarse.

¿Una medalla le hace cambiar de perspectiva del duro trabajo que hay que realizar durante la preparación para conseguirla?

-No te cambia. El esfuerzo sigue siendo el mismo. Además, yo justamente me lesioné después de los Juegos, por lo que la motivación que te da, que es mucha, se convierte un poco en ansia, ya que no puedes entrenar aunque quieras. A la vuelta de Río tuve muchos reconocimientos, pero luego la vida sigue igual.

Lo que sí parece claro es que se le ve dispuesta a llegar a Tokio 2020 con ganas de dar más guerra.

-El año previo a los Juegos es duro, pero es muy positivo y, además, si logras buenos resultados, se ve aún más compensado. Que nadie tenga ninguna duda que mi objetivo es llegar a Tokio.

¿La medalla le ha llenado o cree que se valora demasiado el resultado por encima del esfuerzo?

- Una medalla es una recompensa muy grande. Lo malo se olvida por el camino. Pero también siempre digo que hay mucho trabajo detrás de un resultado, conlleve medalla o no. Parece que solo se reconoce la medalla, no el trabajo. Para mí quedar cuarta con el mismo tiempo hubiera supuesto el mismo esfuerzo, pero se valora más por la medalla, está claro.

Dicen que cuando las cosas están mal es cuando se sabe quién está contigo de verdad, ¿qué opina?

-En el deporte somos números. Cuando sacas resultados es muy bonito y todo el mundo está detrás. Pero luego hay otras cosas, que son malas, como las lesiones, a las que hay que sobrevivir, y no todo es tan fácil.

¿Se acordó de ellos cuando logró su éxito en Río?

-Cuando gané la medalla, pensé en mucha gente. Mis padres, mi entrenador, mi pareja... personas que han estado apoyándome en los entrenamientos. Lo cierto es que yo he estado muy arropada.

¿A raíz de su medalla ha recibido alguna oferta de patrocinadores o ese aspecto no ha cambiado?

-En los deportes minoritarios, y más en el deporte adaptado, los patrocinadores son algo muy complicado.

Conseguir una medalla le ha producido una subida de motivación. ¿Y de presión?

-Sí. Te presionas más ya que quieres seguir en lo más alto. Nadie te lo pone, pero tú misma es la que te lo echas a las espaldas.

Ahora mismo los siguientes Juegos Olímpicos quedan un poco lejos, ¿cuáles son sus objetivos más próximos?

No está tan lejos. Por el camino hay citas importantes, como el Europeo o el Mundial, pero el objetivo más grande es el de Tokio. Este año toca Mundial en Londres en julio y voy a intentar llegar, pero el tiempo va pasando y eso es peor. Así que lo primero es recuperarme del todo, no quiero estar bien en verano y el año que viene volver a estar igual. Tengo que tener algo de paciencia.

Está claro que los Juegos son algo que están por encima para usted, ¿ha vivido una experiencia deportiva parecida?

No es comparable a nada. Es una experiencia única y que te cambia. No tiene nada que ver con nada. Ojalá llegue a Tokio, pero, como se suele decir, que me quiten lo bailao.