Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
Juez de línea

El (mal) criterio

Por Félix Monreal - Lunes, 27 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Lamento de Jaime Romero, que aportó poco y fue sustituido.

Lamento de Jaime Romero, que aportó poco y fue sustituido. (Foto: Agencia LOF)

Galería Noticia

Lamento de Jaime Romero, que aportó poco y fue sustituido.

Habría mucho que hablar y que escribir del criterio de Caparrós en sus dos aciagos meses al frente de Osasuna. Sus recientes declaraciones son una justificación vaga y a destiempo de lo que fue una mediocre labor como entrenador, tanto en la gestión de la plantilla como en la disposición y manejo de los partidos. Pero dicho esto, sus manifestaciones tienen el valor descriptivo de quien en poco tiempo ha percibido con claridad lo que está ocurriendo en Osasuna. Y lo que pasa es consecuencia de “una junta directiva y un presidente que no tienen ningún tipo de criterio”, según diagnosticó Caparrós en Radio Marca. Siendo esto un secreto a voces en el osasunismo, no es menos cierto que esa falta de criterio, de sostenimiento de unos principios sólidos, de desarrollo de un proyecto identificable, esos vaivenes tan extravagantes hasta en su puesta en escena son el hilo conductor de la presidencia de Luis Sabalza y han terminado salpicado a la plantilla hasta meterla en un barrizal. Sabalza nunca ha sabido lo que quería para Osasuna, sencillamente porque unas veces quería unas cosas y, al poco, otras diferentes, igual da el perfil de los directivos, que el del entrenador o el de sus asesores internos y externos. Alguien recordaba ayer en Twitter cuando dijo, tras el empate en su debut ante el Valencia, que “Vasi era el mister ideal, pero hemos dado muchas vueltas”. Llámalo falta de criterio o llámalo “dar vueltas”. Están haciendo mucho daño a Osasuna y a su imagen -dejando pasar la gran oportunidad de restar deuda para reinventarse desde lo que han sido sus cimientos y retomando una gestión honesta y transparente- para no llegar a ninguna parte. Porque ahí es donde está ahora Osasuna y el osasunismo, anclado en la decepción, sin norte ni en los despachos ni en el campo, derrotado y derrotista, lamentando lo que pudo ser y no fue.

No hay criterio. Analicen si no la composición del equipo que formó Vasiljevic ayer contra el Espanyol. Cinco futbolistas extranjeros y solo dos de la cantera. Una alineación descompensada e incomprensible. Los jugadores que marcan los goles, en el banquillo. Rivière en el campo, sumando 662 minutos sin estrenarse como goleador. Con Loè titular pese a su angustiosa lentitud y baja forma que le hace llegar tarde a casi todas las disputas. Con De las Cuevas enclaustrado en una banda. Con Clerc sufriendo como lateral. Con Berenguer sufriendo como suplente. Con un grupo que acusa una pérdida de ánimo alarmante en los dos últimos partidos y a quienes, por lo que se ve en el campo, el entrenador no es capaz de motivar ni de estimular: la manera como afronta el compromiso es bien significativa. Y la actitud plana y anodina en la segunda parte suena casi a claudicación.

Podríamos hablar también del criterio de los árbitros, y el de Clos Gómez parecía no tener otra orientación que la de perjudicar a Osasuna;lo digo por el empujón de Piatti a Oier en la jugada del 1-0 y, sobre todo, por la injustificable expulsión del capitán en la acción castigada como penalti. Dos decisiones de las que decantan un partido y hacen mella en un equipo cosido ya a balazos. Pero, bueno, a Osasuna ya le perjudican bastante desde dentro como para buscar excusas. Como para saber discernir quienes están minando al club y al equipo. Para tener (buen) criterio. Y para que el osasunismo tome decisiones.