¡Usted no sabe con quién está hablando!

Lunes, 27 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Señora pobre-pobre.

Señora pobre-pobre. (Foto: Archivo)

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Señora pobre-pobre.

eray es, a la vista y al oído está, frase amenazante y prepotente como pocas: “¡Usted no sabe quién soy yo, usted no sabe con quién está hablando;le voy a hundir, se va a acordar de esta!”, y similares, para demostrar o intentarlo quien es uno, que todavía hay clases (que las hay) y que las leyes y reglamentos están para la gente vulgar, corriente y moliente, para la “clase de tropa”, como escribió el san Josemaría todo-junto, o sea. Y que la justicia se debe escribir aquí con minúscula y que es un cachondeo, como afirmó públicamente aquel Pedro Pacheco, ¡que yo no estaba, eh! (por si acaso) El que fue alcalde de Jerez y mandatario del Partido socialista de Andalucía.

No hace falta que se repita porque ya se sabe como está el terreno de juego, que lo vemos, oímos y leemos día sí y día también. Estos días un poco más una vez abierta abiertamente, descaradamente, la temporada de acoso y derribo al fiscalato, al que se niega a colaborar y encima se atreve a largar como por ejemplo el Horrach, que uno piensa con cierto fundamento que tiene los días o las horas contadas, que es fiscal de corto recorrido.

En el Estado español y con la aparente y vergonzosa colaboración del Gobierno y sus adláteres, se registran a diario resoluciones y sentencias (y en último caso, indultos que repugnan) que no son otra cosa que el resultado de esta democracia presunta y de baja intensidad. Y como no puede ser de otra forma, el pueblo llano clama de indignación ante casos que abochornan y conducen a tomarse a la justicia como objeto de chistes por otra parte plenamente justificados. Acabamos de leer un chiste en el que, previa a su sentencia, el juez pregunta al acusado si se declara culpable o inocente y la respuesta de este es de plena actualidad: “¡Me declaro infanta, señoría!”.

El personal se ve incapaz de admitir las manipulaciones y los tejemanejes varios que se producen, ¿cómo va a retirar el pasaporte para evitar que en el caso (que ya dura cinco años) del Urdangarín se produzca su huida al extranjero cuando ya tiene residencia conocida y permitida en Ginebra?, paraíso fiscal del que se han obtenido decenas de informes que demuestran el mal hacer de decenas de políticos, banqueros y gente para Rato. ¿En cuantas ocasiones la Unión Europea y sus tribunales de justicia (se cuentan siete como mínimo dictadas por los de Derechos Humanos) han sancionado al Estado español y advertido a sus gobiernos de que están protagonizando acciones escandalosas?

Organizaciones como Transparencia Internacional, Amnistía Internacional y similares nos sacan los colores a diario, y uno se encomienda a todos los diablos cuando a un mísero jornalero se le condena a un año de cárcel por robar una gallina azuzado por el hambre, mientras políticos, banqueros y realeza campan a sus anchas y aparte del ruido no pasa nada. Esto no acaba bien, que no puede ser. Esto explota. - LMS