exposiciones temporales en estella-lizarra

El Maeztu abre una ventana al mar en otra muestra colectiva

Once artistas participan en la exposición ‘Paisajes marinos’, que se puede visitar hasta el 24 de abril

R. Usúa - Martes, 28 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:07h

En primer plano, las dos obras pictóricas de Blanca Gala que forman parte de esta exposición.

En primer plano, las dos obras pictóricas de Blanca Gala que forman parte de esta exposición. (R. Usúa)

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En primer plano, las dos obras pictóricas de Blanca Gala que forman parte de esta exposición.El gallego José Antonio Valera participa con dos coloridos atardeceres.

estella-lizarra- El Museo Gustavo de Maeztu de Estella-Lizarra abre la temporada de exposiciones temporales con una nueva y original muestra colectiva que lleva por título Paisajes marinos y que se podrá visitar hasta el próximo 24 de abril. La exposición reúne 23 obras, -en su mayoría pictóricas, aunque con guiños a la escultura y la fotografía- de once artistas que aportan una visión y una mirada muy personal del mar “en un sentido muy amplio”, explicó la directora de la pinacoteca, Camino Paredes.

“Hacer del tema marino el epicentro de una exposición era un pequeño reto para un museo como el nuestro, de tierra adentro y situado en pleno Camino de Santiago”, explicó Paredes, más aún teniendo en cuenta, dijo, que es un tema poco habitual en las obras de los artistas navarros. Por eso, se invitó a participar en la muestra a artistas de distintos puntos de España que “nos parecían interesantes” y que ofrecen “miradas muy diferentes, tanto estética como técnicamente”.

Y es que, como explicó Paredes, “cada uno tiene su forma de interpretar un tema que es estupendo para plasmar emociones y trabajar el color, lo que permite una diversidad muy potente a la hora de manifestarse. Unos lo abordan desde un punto de vista más íntimo, otros de forma tal vez más anecdótica...”, agregó.

En la exposición, organizada en colaboración de la revista de arte Revistart, se puede disfrutar del postimpresionismo, casi divisionismo de la gallega Pilar Fandiño, a un lenguaje totalmente distinto, casi cubista, como es el de Valentín Manterola, o al realismo del pintor guipuzcoano Víctor Goikoetxea, donde el mar se convierte en el auténtico protagonista.

Isabel Sánchez Schirmeister ofrece una visión mucho más íntima, de un mar interior más que exterior, mientras que Esther Aragón roza la abstracción plasmando la fusión del mar infinito con el cielo. Enric Servera, en cambio, se mete en las profundidades reflejando la fauna y la vitalidad del medio, y Blanca Gala plasma el dramatismo, la voluptuosidad y la fuerza de las olas.

El vizcaíno Eneko Arruza, por su parte, recrea un paisaje más industrial, mientras que otro gallego, José Antonio Varela, apuesta por las tonalidades más cálidas de dos bellos atardeceres. La muestra se complementa con dos fotografías pictoricistas de Tere Duro donde introduce el elemento humano entre la inmensidad del mar y dos esculturas del artista catalán Joan Cunill.