Este martes por la tarde Lantz y Altsasu son protagonistas

EFE - Martes, 28 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 10:38h

Los momotxorros de Altsasu, dueños y señores de la villa.

Los momotxorros de Altsasu, dueños y señores de la villa. (Nerea Mazkiaran)

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Los momotxorros de Altsasu, dueños y señores de la villa.Ziripot sujeta a Miel Otxin tras capturarlo.

PAMPLONA. Alsasua celebra hoy al anochecer su martes de carnaval rural, una fiesta en la que los Momotxorros volverán a salir por las calles de la localidad para extender una sensación de temor.

Declarada como fiesta de interés turístico de Navarra, el domingo estuvo precedida del carnaval infantil y el sábado terminará con una versión de carnaval más urbano y actual.

El de hoy es el acto central y llegará a últimas horas de la tarde cuando aparezcan los Momotoxrros, unos personajes que, ataviados como si de épocas de antaño se tratara, bailarán varias veces en diferentes lugares la "Momotxoarren dantza".

Con las caras cubierta con trapos, y pieles y grandes cuernos sobre sus cabezas, se visten con sábanas blancas manchadas de sangre, espalderos de lana de oveja, pantalones azules, calcetines blancos y abarcas negras.

Los Momotxorros recorren Alsasua mientras braman con fuerza y empuñan sus sardes de madera provocando y asustando al público congregado, de manera que a su paso se va extendiendo una sensación de miedo por su aspecto, el ruido que hacen y el fuego que acompaña el acto.

Este carnaval rural, de origen ancestral aunque desconocido, desapareció en los años 30 al ser prohibido y no reapareció hasta 1982.

Esta etapa ha aportado nuevos personajes, como las Sorginak (brujas) a las que sigue Akerra, el macho cabrío, o las Mascaritas, un personaje de la antigüedad que coloca sobre su cabeza una colcha brillante y adamascada, atada con una cuerda y un pompón.

Este martes de carnaval tiene además otras citas en Navarra, como la localidad de Lantz donde esta noche se terminará con el Miel Otxin, un bandido de leyenda de tres metros de alto y vestido con vivos colores que resurge cada año de sus cenizas.

El forajido, que representa a los malos espíritus, morirá esta noche en la hoguera después de sendos paseos por el pueblo mientras los vecinos bailan para festejar sus últimos minutos de vida tras su captura y juicio de ayer.

Varios personajes acompañan a Miel Otxin en esta fiesta: Ziripot, un hombre bonachón y gordinflón hecho a base de sacos rellenos de helechos y heno;Zaldiko, el caballo bravío que consigue tirarlo al suelo;los Arotzak con sus martillos y tenaza que pretenden herrar a Zaldiko;y los Txatxos, ataviados en pieles de animales y armados con palos y escobas, que gritan y embisten al público.