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El espíritu de la Milagrosa en 20 páginas

Sara Huarte / Iñaki Porto - Martes, 28 de Febrero de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Algunos de los vecinos y vecinas que han dado alas a ‘La Motxuela’ durante su presentación.

Algunos de los vecinos y vecinas que han dado alas a ‘La Motxuela’ durante su presentación.

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Algunos de los vecinos y vecinas que han dado alas a ‘La Motxuela’ durante su presentación.

pamplona- Hacía meses que La Motxuela planeaba sobre el barrio de la Milagrosa, analizando, descubriendo y aprendiendo los detalles de un barrio obrero y multicultural. Poco a poco, este simpático pajarillo se fue integrando en el día a día del barrio. Vio como cerraba la última mercería de la Milagrosa, la alegría de los txikis al recibir a Olentzero y Mari Domingi y, sobre todo, la fuerza con la que los vecinos y vecinas peleaban por “darle vidilla al barrio”.

Un buen día, La Motxuelareparó en que la Milagrosa se había convertido en su casa y de que había hecho suya la batalla de los vecinos y vecinas de Arrosadía. Casi sin darse cuenta se había convertido en una más del barrio, por lo que decidió quedarse y relatar todo aquello que había visto desde los cielos. Y así fue como nació La Motxuela, “un proyecto colectivo” de la Asociación de Vecinos Arrosadía Bizirik cuyo principal objetivo es “canalizar en libertad las inquietudes de los vecinos y vecinas del barrio de la Milagrosa”. “Desde la Asociación de Vecinos hemos trabajado durante mucho tiempo por el barrio y llevábamos una temporada pensando en una forma de llegar a todos los vecinos y vecinas de la Milagrosa”, explica Sara Sanzol, de Arrosadia Bizirik, sobre esta revista “abierta a toda sugerencia e iniciativa” que quieran aportar los vecinos y entidades del barrio.

No en vano son los propios vecinos y vecinas quienes se encargan de elaborar los contenidos que llenan sus páginas. “En la realización de La Motxuelahemos participado unas 15 o 18 personas entre vecinos y miembros de diferentes entidades del barrio. Además, elegimos el nombre de La Motxuela porque queríamos que no hubiese posibilidad de equivocación. En un principio, íbamos a llamarla El Motxuelo, el antiguo topónimo del barrio y un lugar muy conocido dentro del mismo, pero luego decidimos ponerlo en femenino para que no hubiese confusiones”, apunta Sanzol mientras sujeta un ejemplar de este primer número en el que se entremezclan los consejos contra la gripe con nuevos proyectos, quejas y demandas para revitalizar el barrio, como una nueva marquesina para la calle Tajonar, el tamaño de las rotondas del barrio o la necesidad “urgente” de reformar algunas viviendas. “Todas las informaciones están escritas por vecinos y vecinas del barrio y tratan sobre temas muy variados que creemos pueden ser de interés para la población de la Milagrosa”, apostilla la de Arrosadia Bizirik.

Así, en este primer número deLa Motxuela, los consejos sobre ropa de segunda mano de la Asociación Madre Coraje para “vestir más a la moda que nunca y al mismo tiempo dormir con la conciencia tranquila” conviven con una entrevista a Virginia Santos y Teresa Sabate, dos artistas que han elegido Arrosadia como cuna para sus proyectos, o la propuesta de Médicos del Mundo para “cambiar las cosas desde el momento y el lugar en el que estamos” con su banco del tiempo.

“Es probable que haya secciones fijas, como, por ejemplo, una sección con las noticias que hayan ido saliendo en los medios entre una publicación y otra y otras más cambiantes, que variarán según los temas que puedan interesar a los vecinos. Como, por ejemplo los recuerdos de un vecino de los de antes o aportaciones que quieran hacer otras personas vecinas del barrio”, señala Sanzol. Eso sí, siempre con el objetivo de captar la esencia del barrio y plasmar “su carácter obrero y multicultural” y “aprovechar eso para darle valor al barrio”.

distribuciónPor ahora, los puntos de distribución de La Motxuela son Panadería Guridi, la Biblioteca de la Milagrosa, civivox Arrosadia, el Centro Comunitario de Iniciativas Sociales (CCIS) del barrio, Bar Goroabe, el Estudio Artístico V. Santos y T. Sabater, Manualidades CG, Frutería Gayarre, Gero Arte, Oberena, Alberto Estudio Fotográfico, Legardi de Falcon Estudio Fotográfico, Calzados Guelbenzu, Frutería Disfruta, La Tahona, Panadería Arrasate, Asociación Madre Coraje, Bar Albéniz, Bodegas Núñez y la escuela de actores Butaca 78. “Queremos que se extienda más y que llegue a otros lugares más concurridos, por ejemplo, el centro de salud”, apunta Sanzol, con la esperanza de que el de La Motxuela sea un vuelo largo y duradero.