José Arreche Jefe del Proyecto del nuevo Polo en Volkswagen navarra

“En no mucho tiempo vamos a ver fábricas pequeñas que funcionan prácticamente solas”

José Arreche vive por y para el lanzamiento del nuevo Polo. Y conoce de primera mano combinación de nuevas tecnologías que suponen la industria 4.0

Juan Ángel Monreal Iban Aguinaga - Miércoles, 1 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

José Arreche, durante su intervención ayer en Baluarte en la jornada de la Fundación Gas Natural Fenosa.

José Arreche, durante su intervención ayer en Baluarte en la jornada de la Fundación Gas Natural Fenosa.

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José Arreche, durante su intervención ayer en Baluarte en la jornada de la Fundación Gas Natural Fenosa.

Pamplona¿Cómo definiría la industria 4.0?

-La industria 4.0 para los procesos productivos es el resultado de aplicar las tecnologías que la componen (robótica colaborativa, fabricación aditiva, Big Data, Internet de las cosas, simulación, etc) a la industria, lograr que los procesos se hablen entre ellos, que las máquinas y los productos no solo trabajen, sino que te informen, te digan cómo lo han hecho y si han tenido algún problema durante la fabricación. Y que esa información pueda ser utilizada para mejorar los procesos de fabricación. Se trata de mejorar y aumentar la comunicación y colaboración entre personas y máquinas.

Calificada como una nueva revolución industrial, ¿en qué momento nos encontramos?

-Yo creo que estamos al comienzo, porque para su implantación primero hay que digitalizar los procesos y eso no está conseguido al 100%. Una vez que esto se haya hecho, se podrá conseguir que los distintos procesos comiencen a hablar entre ellos. Aplicado al mundo de la robótica, el siguiente paso es que los robots, que ahora hacen aquello que se les dice que hagan, sean capaces de tomar decisiones, decidir qué hacer según las condiciones de trabajo.

¿Qué son los robots colaborativos?

-Son los que permiten a las personas trabajar con las máquinas. Y es verdad que ahora existe un vacío legal para ver cómo se rigen las relaciones entre los humanos y ellos, cómo se interactúa. Pongo un ejemplo de estos robots, que ya se usan en plantas de motores del grupo VW: un operario coloca la pieza a montar y los tornillos, porque hace falta una habilidad especial para ello, pero inmediatamente llega el robot y realiza los atornillados que requieren un gran par de apriete. Y es él robot el que sufre el giro, la mala ergonomía. Digamos que el trabajador le ayuda, porque el robot no aún no es capaz de adaptarse a la situación como los humanos.

¿El desarrollo de la robótica no da cierto miedo?

-Todavía no estamos hablando de inteligencia artificial, que sí puede asustar un poco. Los robots colaborativos no tienen inteligencia, sino que reaccionan a unos sensores: si notan una presión se van a parar.

¿Cuál es el límite?

-El límite es la imaginación. Hay tanta tecnología que el límite es la creatividad de la persona para buscar aplicaciones. El límite serían también las fábricas autónomas, que se auto organizan, que yo creo que están todavía muy lejos. Se dice que vamos a dejar las fábricas vacías, pero se van a crear otros puestos de trabajo. Estamos hablando a largo plazo, pero la visión de VW es una fábrica que se auto organiza, con máquinas independientes y robots que transportan piezas entre esas máquinas. Y que reacciona a los cambios de volumen, paradas por avería, fallos en las secuencias. Hoy en día eso está muy lejos.

¿Y cuánto tardaremos en verlo?

-Las tecnologías existen, por lo que dependerá de si los avances son económicos o no. Ahora mismo hay tecnologías que ya se pueden aplicar pero que no son rentables. Yo creo que estamos hablando todavía de 20, 30 o 40 años. En fábricas pequeñas de componentes no muy complejos lo veremos en un futuro no muy lejano.

¿Vamos a vaciar las fábricas de trabajadores?

-Nos vamos a quitar de hacer trabajos difíciles. Un túnel ahora se hace con una tuneladora y pocos operarios. ¿Cuánta gente ha hecho falta para desarrollar esa tuneladora? Yo no me imagino una sociedad futura sin trabajo, sino con otro tipo de trabajo, mas cualificado y complejo, con una transición suave. Para que una fábrica funcione habrá que desarrollar sus máquinas y sus aplicaciones, y ese será nuestro cometido. ¿Y hasta qué punto un robot será capaz de arreglar a otro que se estropee? Todavía estamos muy lejos de eso. Pero la idea es esa: empezar a crear fábricas autónomas y auto organizadas.

¿Qué procesos de VW Navarra pueden empezar a considerarse como 4.0?

-Estamos trabajando en aspectos como la realidad aumentada, en el manejo de grandes cantidades de datos, en la simulación de los procesos, la fabricación aditiva (impresoras 3D) y en el Internet de las cosas. Un ejemplo del Internet de las cosas en nuestro caso es darle inteligencia a los contenedores, que te digan quiénes son y qué piezas llevan. Y sabiendo qué coche viene decidir qué pieza hay que montar. El manejo de los datos (Big Data) también va a ser importante para prevenir errores, para hacer procesos mas robustos. Si yo, utilizando datos históricos de producción, sé definir qué variables afectan al proceso, sé controlarlas y sé qué sucede cuando alguna se altera, podré predecir mis fallos y en consecuencia mejorar mis procesos.

Ustedes hacen coches cada vez más autónomos. ¿Necesitarán sus nietos carnet de conducir?

-Yo creo que no. Habrá que ver primero si en un futuro el coche será un bien privado o compartido. El coche va a ser una plataforma de comunicaciones. Te vas a sentar, te va a poner tu música, va a saber dónde tiene que llevarte porque controla tu agenda y te va a llevar allí. El coche va a estar interconectado con todo lo que haces y te va a conectar con el mundo.

¿Cuándo será una realidad?

-El coche autónomo ya existe. Hay que ver las limitaciones legales, pero no esperaremos muchos años, apenas una década, para verlo circular.

la jornada

más eficiencia energética

4,5 euros por cada euro. La jornada La industria 4.0: aspectos energéticos y ambientales estaba organizada por la Fundación Gas Natural Fenosa con la colaboración del Colegio de Ingenieros Industriales de Navarra. En la presentación, Manu Ayerdi, vicepresidente del Gobierno, señaló que la industria 4.0 ofrece nuevos sistemas de gestión energética, una “cuestión clave porque la gestión óptima de la energía permite aumentar la competitividad de las empresas ante el creciente incremento del coste de la electricidad”. Según cálculos de la Comisión Europea, por cada euro invertido en eficiencia se recuperan 4,5 euros por un menor consumo. - J.A.M.