Carlos Herrera arremete contra la virgen 'drag' de Las Palmas: "Que se disfracen de cómo va su madre"

Drag Sethlas desata las críticas de la jerarquía de la iglesia por vestirse de virgen y ser crucificado

Miércoles, 1 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Borja Casillas, Drag Sethlas, vestido de virgen, crucificado en un momento de la actuación y al recibir el premio de manos del alcaldeVER VÍDEOReproducir img

Borja Casillas, Drag Sethlas, vestido de virgen, crucificado en un momento de la actuación y al recibir el premio de manos del alcalde.

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Borja Casillas, Drag Sethlas, vestido de virgen, crucificado en un momento de la actuación y al recibir el premio de manos del alcaldeReproducirBorja Casillas, Drag Sethlas, vestido de virgen, crucificado en un momento de la actuación y al recibir el premio de manos del alcalde.Borja Casillas, Drag Sethlas, vestido de virgen, crucificado en un momento de la actuación y al recibir el premio de manos del alcalde. Fotos: Efe
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las palmas- Drag Sethlas se proclamó el lunes por la noche nuevo drag queen de Las Palmas de Gran Canaria con un número transgresor que encendió al público del certamen en su 20º aniversario y que no dejó indiferente a nadie, por sus referencias religiosas a la Virgen y a la crucifixión de Cristo. Con la fantasía ¡Mi cielo! yo no hago milagros, que sea lo que Dios quieralevantó ampollas y generó comentarios de todo tipo en las redes sociales, así como reacciones de la Iglesia y de instituciones públicas como el Cabildo de Tenerife.

Llegó literalmente como una virgen -vestido como una imagen de María y a ritmo de Like a prayerde Madonna-, pero no fue ningún milagro que Sethlas se coronase Drag Queen del Carnaval de la capital grancanaria, dedicado este año a La eterna primavera.

Habitual en el podio en ediciones anteriores, Sethlas logró por fin la banda de “reinona” de las fiestas de la ciudad con un repertorio de acrobacias imposibles sobre unas plataformas infinitas, pero sobre todo, con la estética rompedora de un drag crucificado, con su corona de espinas y su lanzada en el costado.

La reacción de las más de 6.000 personas que presenciaron en directo su actuación en el parque de Santa Catalina ya hacía presagiar dos cosas: el segundo puesto que obtuvo en 2016 podía quedársele corto y su provocación iba a traer cola.

De hecho, de inmediato pudieron leerse todo tipo de mensajes al respecto en Twitter -donde la gala drag fue tendencia mundial-, desde quienes proclamaban que Sethlas acababa de regalar al público el mejor número en dos décadas de certamen, hasta quien se preguntaba si se hubiera atrevido a lo mismo con el Islam o quien se tomaba su performancecomo una suerte de contestación a la doctrina de la Iglesia católica sobre la homosexualidad.

Este miércoles era el turno del periodista Carlos Herrera: "Que se disfracen de cómo va su madre". Así de indignado se mostraba el locutor de la COPE. Para Herrera, este asunto "lacerante" es "una falta de respeto a las creencias católicas, a gente que no le ha hecho nada ni a la drag queen ni a la madre que la parió".

"Estos tipos vestidos de mamarracho, y haciendo mamarrachadas por las calles, que podrían disfrazarse de cualquier cosa. Que se disfracen de cómo va su madre, por ejemplo, que seguramente sería mucho más interesante", ha afirmado en mal tono.

A Sethlas le acompañaron en un ajustado podio de las “reinonas” Drag La Tullida, en segundo lugar Drag Orión, en tercero y Drag Íkaro y Drag Vulcano, como finalistas.

Como salida de un cuento, La Bella Tullida bailó con una bestia muy peculiar, que incluyó todo el atrezzo de la tradicional historia de Beaumont. La Tullida se dejó elevar por su equipo de baile, que abandonó pronto sus personajes para lanzar a la protagonista al palmarés de las drag, en medio de volteretas de vértigo, que culminaron con un beso de película.

Por su parte, Drag Orión presentó una España diferente en su sátira-espectáculo por el que desfilaron Beyoncé, Whitney Houston, Belén Esteban y Julio Iglesias. Las pezoneras de su comitiva de acompañantes tampoco pasaron desapercibidas y dejaron para el balance de la gala el baile más atrevido de la noche.

Las reacciones de la cúpula eclesial no se hicieron esperar y el presidente de la Conferencia Episcopal Española, el abulense Ricardo Blázquez, realizó ayer un llamamiento al “respeto de los sentimientos religiosos” a la hora de referirse a la coronación en Las Palmas de Gran Canaria del nuevo Drag Queen.

Monseñor Blázquez mostró su disconformidad con el número e insistió en que “hay respeto al derecho a la libertad de expresión, pero también los legítimos sentimientos religiosos tienen derecho a ser respetados”.

Por su parte, el obispo de Canarias, Francisco Cases, lamentó “la frivolidad blasfema” de la gala y se preguntó si no hay límites a la libertad de expresión con manifestaciones que ofenden a muchas personas. Expresó su enorme tristeza -“estoy viviendo ahora el día más triste de mi estancia en Canarias”- tras ver a “miles de personas que coreaban, aplaudían y votaban con los teléfonos” al ganador. - D.N.