Acabada la urbanización de la zona del Sadar, que dispone de nuevos viales para el tráfico y bulevar

Satisfacción en el vecindario por el resultado
La calle Valle de Aranguren se peatonaliza casi por completo y se crea otro vial

Kepa García / Mikel Saiz - Miércoles, 1 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Vista de la nueva urbanización desde la zona próxima al acceso a Pamplona por el sur.

Vista de la nueva urbanización desde la zona próxima al acceso a Pamplona por el sur. (Mikel Saiz)

Galería Noticia

Vista de la nueva urbanización desde la zona próxima al acceso a Pamplona por el sur.Imagen captada ayer en el acceso a la zona por la calle Valle de Aranguren, peatonalizada parcialmente.Nueva rotonda en la parte trasera del estadio.

pamplona- Un año después del inicio de las obras en la zona del Sadar con el derribo de las antiguas naves de Iberdrola, ayer se abrió al tráfico rodado y peatonal el nuevo espacio urbanizado en el entorno de las calles Valle de Aranguren, Zolina y Extremadura. Los trabajos, concluidos antes de lo previsto, han supuesto una inversión para el Ayuntamiento de 2,2 millones de euros y han corrido a cargo de la empresa Construcciones Mariezcurrena.

Lo que antes era un solar industrial abandonado ha pasado a acoger nuevas calles, carriles bici, zonas verdes y cuatro manzanas para viviendas y equipamientos. Y más plazas de aparcamientos, una de las demandas más insistentes del vecindario de la zona.

En total, la urbanización del sur de Milagrosa afecta a 34.000 metros cuadrados -en el límite con Galar y Cordovilla- y conlleva la peatonalización casi total de la calle Valle de Aranguren y la creación de un nuevo vial. Discurrirá paralelo a la plaza de Guadalupe y conectará la carretera proyectada al sur del estadio del Sadar y la calle Ana de Velasco con el tramo norte de la calle Valle de Aranguren.

Ese tramo norte permanecerá abierto al tráfico en su mitad este, mientras el lado oeste se peatonaliza, al igual que el resto de la actual vía. La calle Valle de Aranguren se articulará como un espacio público a modo de bulevar peatonal, que junto con la plaza de Guadalupe, conformarán el centro del barrio.

Además, la calle Zolina se prolonga hacia el sur, hasta el límite del término municipal para permitir una futura conexión con el centro Infanta Elena en Cordovilla y con la colina del Garitón. También se prolongan las calles Extremadura y Ana de Velasco hasta su conexión con las calles transversales a la avenida de Zaragoza cercanas a la calle Sadar.

Las obras suponen también la eliminación definitiva del vial que durante años utilizaron los conductores para dirigirse desde la avenida Navarra a la calle Sadar atravesando la calle Valle de Aranguren.

A partir de ahora, el recorrido recomendado pasa por utilizar la gran rotonda situada al final de la avenida Zaragoza, desde donde se habilita la circulación en dos carriles hasta la conexión con la UPNA y el estadio del Sadar;o hacia el scalextric que conduce a Azpilagaña, Iturrama y zona hospitalaria.

paseo con los vecinosLa satisfacción ayer entre los vecinos y comerciantes era muy evidente y generalizada. Patxi Urra y Javier Pomares aprovecharon la retirada de las vallas que hasta la fecha impedían el acceso a la zona de obras para recorrer a pie el nuevo espacio con el que cuenta el barrio.

Lo primero que les sorprende es la amplitud de las aceras en el entorno del nuevo parque infantil ubicado en la plaza Guadalupe, donde antiguamente hubo una pista deportiva y más tarde, unos columpios. Comentan resignados que apenas hay niños en el barrio y que las pocas familias jóvenes que quedan se trasladan en cuanto pueden a otras zonas de Pamplona con mejores servicios.

Urra, el más preocupado por los aparcamientos, insiste en que habrá problemas pese a las nuevas plazas porque la zona acabará siendo ocupada por conductores que estacionen sus vehículos sin pagar la zona azul. Los aparcamientos de superficie colocados son en paralelo (2 metros de ancho) o en batería (4,50 metros de ancho).

Su compañero Pomares, por otra parte, recuerda que las obras van a seguir por lo menos hasta el verano por las obras de rehabilitación que se están acometiendo en dos edificios y menciona que uno de los puentes de acceso al parque del Orfeón Pamplonés presenta varios desperfectos que es necesario reparar.

Mientras los dos inspeccionan la zona, los hermanos Óscar e Iker Lanciego terminan los últimos remates de la obra. Han dejado para el final la instalación de cuatro farolas y las barandillas que se colocarán en la zona del parque infantil. Para primera hora de la tarde, se retiraron todos los objetos de la calzada y se permitió el tráfico por primera vez desde hace doce meses.

Juan Antonio Albero lleva casi cuarenta años al frente del negocio de hostelería que lleva su nombre y la espera se le ha hecho larga. Asegura que las obras no han ayudado a los negocios de la zona, pero reconoce que ha merecido la pena la espera.

Se han instalado numerosos bancos en las zonas peatonales y más de cien árboles. El carril bici, que suma 300 metros lineales, tiene dos metros de anchura con asfalto sobre solera de hormigón. Y en las dos parcelas libres está prevista la edificación de 255 viviendas.