Teresa Catalán compositora

“La música contemporánea no es más complicada que el mundo en que vivimos”

Feliz de regresar a su tierra, la compositora navarra transmite conversando la pasión que siente por un arte que respeta con la misma intensidad con que lo ama

Paula Etxeberria Unai Beroiz - Jueves, 2 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

La compositora navarra Teresa Catalán, ayer en el exterior del Museo Universidad de Navarra.

La compositora navarra Teresa Catalán, ayer en el exterior del Museo Universidad de Navarra.

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La compositora navarra Teresa Catalán, ayer en el exterior del Museo Universidad de Navarra.

pamplona- ¿Cómo sienta volver a Navarra?

-Volver a casa es emocionante siempre. Y no hay tantas ocasiones donde un compositor pueda presentar obra sinfónica, obra de cámara y obra para instrumentos a solo, y de la mano de unos profesionales de la música e intérpretes excepcionales. Además, el contexto de un museo contemporáneo que tiene una concomitancia estética con lo que uno hace, es el ideal. Todo encaja.

¿Cuál es la actitud idónea del público ante la música contemporánea? ¿Es más una cuestión de sentir que de intentar entender? Aunque debe haber un conocimiento y un esfuerzo para conectar...

-Efectivamente. Primero, el espectador tiene que dejar volar su sensibilidad para captar esos matices que a veces son mínimos, a veces son propuestas a las que no es tan difícil acercarse si se está dispuesto a escuchar, a dejarse penetrar y permeabilizar por una propuesta que es similar a los cuadros de arte contemporáneo. Yo propongo al espectador que venga cómodo, limpio de prejuicios, a escuchar algo que, si le gusta la música, puede comprender, puede captar. Además en este caso es con danza, además lo puede ver.

¿Qué ha imprimido Navarra a su ADN de compositora?

-Absolutamente todo. He nacido y me he criado aquí, me he formado aquí con maestros excepcionales como Luis Morondo, Silvestre Peñas, Luis Taberna, Pilar Bayona, González Acilu... en mi ADN están mi cultura, mi raíz, los sonidos, el color, los aromas, la forma de hablar, de ser, que es el punto de partida del reconocimiento de una misma. Yo cuando me fui de aquí me fui ya hecha, no me fui a hacerme. Lo que pasa es que mi propuesta es música contemporánea, música del tiempo que vivo.

Entonces, ¿de qué se nutre además de esas raíces?

-Mira, crear es un viaje de introspección hacia uno mismo para proyectar desde ahí la visión que se tiene del mundo. Por tanto hay que estar con los ojos abiertos, con la sensibilidad abierta, y por supuesto con oficio;el músico está obligado a tener conocimientos técnicos exhaustivos.

¿Cómo ve la programación actual de música contemporánea, en Navarra y en general en el Estado?

-Bueno, ha habido una crisis enorme en la que ha descendido muchísimo el número de conciertos... Yo vivo en Madrid y allí la oferta es siempre amplia, pero en Navarra también hay cosas, hay festivales, está la propuesta del museo (MUN), los coros también tienen un compromiso con la música de su tiempo... En Navarra no se están haciendo las cosas mal, aunque claro que podrían hacerse más cosas y mejor, pero pasan cosas.

En esta labor, ¿no cree que es clave la interrelación de las artes?

-Sí, es el camino. Integrar otras artes y otros contextos, otros medios. Eso es bueno para todos. La música contemporánea es compleja porque, ante un mundo complejo, la explicación no puede ser sencilla. Este es un mundo muy cambiante, en el que cada día tenemos que aprender a vivir. No creo que la música contemporánea sea más complicada que el mundo en que vivimos.