Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
Juez de línea

86 segundos

Por Félix Monreal - Jueves, 2 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Berenguer volvió a sufrir en las jugadas defensivas.

Berenguer volvió a sufrir en las jugadas defensivas. (Foto: Patxi Cascante/Mikel Saiz)

Galería Noticia

Berenguer volvió a sufrir en las jugadas defensivas.

Eso es lo que aguantó ayer el sistema defensivo de Osasuna: 86 segundos. Una verdad incuestionable en el fútbol es que los equipos se construyen desde atrás. Como los cimientos de las casas. De abajo arriba. Y si no es así es porque tienes un ataque con depredadores tipo Messi-Suárez-Neymar o Bale-Benzema-Cristiano. Y a veces no ganan. No es el caso de Osasuna: sus delanteros necesitan que los alimenten. Pero ese no es el problema. La cuestión es que construir un buen dispositivo defensivo requiere, primero, una idea clara y que se ajuste a las prestaciones de la plantilla;luego, dedicación de tiempo, de entrenamientos y de partidos. De un método sólido y de alguna alternativa para las urgencias. De mucha docencia. Tampoco es lo que ha ocurrido en Osasuna. Durante toda la temporada, también con Martín, el modelo defensivo nunca ha estado claro;que si tres centrales, que si línea de cinco, que si 4-4-2. Para tanto cambio de planes es requisito que unos jugadores aporten experiencia y otros versatilidad. Osasuna ha jugado con debutantes en la categoría, y con otros futbolistas adaptándose a posiciones en las que no habían actuado nunca. Y una cosa es el querer del entrenador y otra el poder del futbolista. Se vio ayer con Berenguer;lento y dando concesiones a Soriano en el 0-1 y cometiendo, más tarde, un penalti absurdo por no tener interiorizados los conceptos defensivos después de que el Villarreal amagara dos o tres veces con esa jugada. Lo de no perseguir al contrario ya le pasó en otro partido, creo que en A Coruña, que también costó un gol. A Berenguer posiblemente se le pide más de lo que ahora puede dar y, con ello, se limita su juego de ataque, que es su punto fuerte y donde más aporta. Algo parecido ocurre con Clerc. Otro síntoma de estas limitaciones es el reposicionamiento de Oier;hartos de escuchar su buen desempeño como central en el Celta (de eso han pasado cinco años) se dio por hecho que el chico para todo (aquí ha jugado hasta de segundo punta) arreglaría el desaguisado ubicado en el centro de la zaga: pues tampoco. Oier arruina ayer el partido cuando, teniendo ventaja, concede el espacio a Bakambú para el 0-1. Y muestra bien a las claras lo que sufre Osasuna cuando entre él y el reforzante Vujadinovic no tapan el pasillo, de nuevo con margen, a Santos Borré en el 1-4.

La llegada de Vasiljevic al banquillo ha multiplicado y puesto lupa a estas carencias, que tampoco supo atajar Caparrós. No hay método defensivo y el equipo da la impresión de estar muy poco trabajado: deja espacios a la espalda, no hay coberturas, tira mal el fuera de juego... Y ninguno de los porteros ha resuelto las lagunas de sus compañeros;al contrario, han sido parte del problema. Tampoco en ataque las estrategias están claras, ya que el equipo no saca provecho de una sola jugada a balón parado, y ayer dispuso de un montón.

Dicen que se juega como se entrena y esa es otra verdad irrefutable. Ese trabajo que está sin resolver es, por su complejidad, imposible de desarrollar ya en las próximas semanas: por desmoralización de la plantilla, por falta de credibilidad del entrenador, por desconfianza, porque ya no hay objetivos... ¿Cómo hemos podido llegar a esto?