Torres da el susto

angustia quedó inconsciente tras recibir un golpe y se tragó la lengua

Viernes, 3 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

a coruña- Un golpe en la cabeza en la disputa del balón con Bergantiños y una mala caída sobre el césped llevaron la angustia al fútbol. Fernando Torres quedó tendido inconsciente en el suelo;mientras unos compañeros trataban de auxiliarle, otros hacian gestos alarmados indicando que se había tragado la lengua. Corrían las asistencias médicas;varios futbolistas se tapaban el rostro con las camisetas. Algún otro, como Giménez, rompía a llorar. Fueron unos minutos de angustia. Las cámaras de televisión enfocaban en otra dirección. Se reclamaba la presencia urgente de una ambulancia. Tras unos minutos en los que se temió lo peor, Gabi, capitán del Atlético -y que, al parecer se llevó un mordisco fuerte al meter la mano en la boca de su compañero-, levantó el pulgar al aire. Riazor prorrumpió en aplausos y el alivio fue general.

Simeone fue muy explícito cuando dijo que en el banquillo oyeron un fuerte ruido. El delantero rojiblanco perdió el conocimiento durante un par de minutos. Estabilizado con un collarín, fue pasado a la camilla. Torres recuperó la consciencia antes de llegar hospital donde se le apreció un fuerte traumatismo craneoencefálico. Sometido a un TAC craneal y cervical, los médicos no apreciaron ni alteraciones ni lesiones traumáticas. Pasó la noche en observación.

Bergantiños se disculpó por el golpe, que fue totalmente involuntario. Tras el partido, pasó por el hospital para interesarse por el estado de Torres. “Voy noble al balón, es un choque cabeza con cabeza, son cosas que pueden pasar. Como no me ve venir le pillo en el momento más blando, no sé en qué parte le doy pero cuando cae al suelo le veo inconsciente. Fue un tremendo susto”, explicó.

“Le colocamos la lengua. Es duro ver a una persona inconsciente. Hizo algún ruido como que no respiraba bien y de ahí el susto de todos”, señaló.

Torres, que no recordaba nada, pudo hablar por teléfono con su familia, a la que tranquilizó sobre su estado.