Medio Ambiente derribará también la presa del viejo molino de Zalain, en Lesaka

En la cuenca el Bidasoa existían más de un centenar de presas y obstáculos

Lander Santamaría Juan Mari Ondikol - Viernes, 3 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

La presa de Opoca en Elizondo fue una de las primeras que se derribaron.

La presa de Opoca en Elizondo fue una de las primeras que se derribaron. (ONDIKOL)

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La presa de Opoca en Elizondo fue una de las primeras que se derribaron.

elizondo- El Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local del Gobierno de Navarra acometerá en breve el derribo de una nueva presa en la cuenca del Bidasoa, la que se localiza en la regata de Zalain y abastecía a un antiguo molino, en el término municipal de Lesaka. El derribo forma parte de los planes de permeabilización de los cauces para facilitar el tránsito de las especies fluviales.

Las obras consistirán en el derribo del azud que tiene 5 metros de altura y 8 metros de longitud, así como de la escala de peces y del resto de elementos de toma de agua para el antiguo molino. La presa tenía una escala de peces que se encontraba medio destruida y no cumplía la función para la que fue construida en su momento y además, el molino llevaba más de medio siglo en desuso, lo que ha justificado la demolición.

Con este son ya tres los azudes derribados en los últimos tiempos en virtud del programa Life Irekibai que pretende facilitar la subida de las especies salmonícolas, truchas y salmones, aguas arriba para su desove anual y en su caso, habitabilidad de las aguas. La más conocida era la presa de Los 50 en Endarlatsa, cuya demolición resultó la más polémica al ser refugio salmonero y lugar en el que los pescadores acudían con mayor asiduidad, y con ella la de San Martín en Bera así como las derivaciones de las antiguas piscifactorías de Eratsun e Ituren además de otras de menor calado.

El Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local disponía de un inventario de obstáculos que reunía una información completa sobre el tipo de obstáculo, sus efectos sobre los peces, el estado de la concesión y el uso), y a partir del mismo redactó los proyectos para la eliminación de siete obstáculos, el derribo de una presa en 2006 y de otros cuatro obstáculos en 2007, y de forma progresiva y continuada se sigue el programa de acuerdo con las directrices europeas.

En Navarra, la administración ya elaboró en su día estudios de clasificación y evaluación de masas de agua que permitió disponer de un buen inventario de obstáculos (naturales, artificiales, presas y azudes) con una descripción muy completa de los mismos, incluyendo el estado de la concesión de las presas. De la relación se desprendía que existían un total de 519, de las cuales 48 tenían la autorización caducada. Ya entonces se destacaban las actuaciones en la cuenca del Bidasoa, del que se consideraba que “sufre una fuerte presión por la presencia de más de un centenar” de obstáculos. En 2007 se eliminaron las presas del molino de Igantzi, en la regata Latsa (en 2006 se suprimió en el mismo cauce la de Berrizaun);la presa del molino de Etxalar en la regata Tximista;la presa del Onin de Lesaka y la de Datue, en Elizondo.