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El Ayuntamiento selecciona 5 proyectos para el diseño del parque sur de Chantrea

Al concurso de ideas se presentaron once propuestas para diseñar un espacio de 100.000 m2 que cerrará el barrio de Chantrea por el sur

Viernes, 3 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 12:36h

El concejal delegado de Ciudad Habitable y Vivienda, Joxe Abaurrea

El concejal delegado de Ciudad Habitable y Vivienda, Joxe Abaurrea (Unai Beroiz)

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El concejal delegado de Ciudad Habitable y Vivienda, Joxe AbaurreaPropuesta 1.Propuesta 1.Propuesta 2.Propuesta 2.Propuesta 3.Propuesta 3.Propuesta 4.Propuesta 5.Propuesta 5.
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PAMPLONA. El Ayuntamiento de Pamplona ha presentado esta mañana los cinco proyectos seleccionados para el diseño del futuro parque sur del barrio de la Chantrea. Cinco propuestas, derivadas del concurso de ideas convocado por el Consistorio, que ya han sido valoradas en primera instancia por profesionales y técnicos municipales, y que posteriormente serán validadas por la Gerencia de Urbanismo. Esos proyectos recogen las aportaciones que los vecinos, entidades y asociaciones del barrio han realizado tras un proceso participativo a finales del año pasado, aportaciones que volverán a realizar en una segunda fase de ese proceso a partir de este mes para confeccionar así el diseño definitivo del parque.

El concejal delegado de Ciudad Habitable y Vivienda, Joxe Abaurrea, y Lupe Lekunberri, de la empresa Arbuniés y Lekunberri Asociados, han presentado las cinco propuestas seleccionadas entre las once presentadas al concurso público y el inicio de la segunda fase del proceso participativo. El Ayuntamiento tiene previsto invertir 223.600 euros en la puesta en marcha de este proyecto de los que 30.000 corresponden al premio que se reparten los cinco finalistas (6.000 euros cada uno) y 193.600 son el coste del contrato de redacción del proyecto que se adjudicará tras la segunda fase del proceso participativo. En cuanto al coste de la organización del propio proceso participativo, este se cifra en 14.656,13 euros.

El proyecto titulado ‘Armonía’ ha obtenido 85 puntos, ‘Greenery’ ha conseguido 81, ‘Begibistan’ 77 puntos, ‘Nuestros caminos se cruzan en el bosque’ ha recibido 69 puntos y ‘Bosque temático’, 62 puntos. Sobre un máximo de 100 puntos se ha valorado la ordenación general, proyecto paisajístico y arquitectónico y su integración en la ciudad;la propuesta de conexiones y recorridos peatonales y ciclistas;la adecuación al entorno y la integración de este en el proyecto;la incorporación de criterios de urbanismo inclusivo (uso por parte de toda la población);y cómo se han incorporado las sugerencias de la primera fase del proceso de participación pública.

De ‘Armonía’ se destaca el equilibrio de la propuesta, la ubicación de los huertos vecinales, la recuperación de una regata al este del parque y el diseño de una pradera central, acompañada de dos grandes recorridos al norte y al sur. En ‘Greenery’ se menciona la relación equilibrada entre las zonas abiertas y los bosquetes, la ubicación de los huertos junto a la Magdalena o la vegetación que se prevé utilizar. La tercera propuesta, ‘Begibistan’, cuenta con una gran pradera central y huertos junto al límite con la Magdalena.

De ‘Nuestros caminos se cruzan en el bosque’ se valora la concepción ambiental basada en la idea de bosque urbano de especies autóctonas y la creación de grandes claros donde se concentran las actividades. Por último, en ‘Bosque temático’ se valora positivamente la creación de un espacio diáfano central, la relación del nuevo parque con el entorno fluvial del Arga y la incorporación de las plazas urbanas proyectadas.

Sesiones abiertas para conocer los proyectos presentados y aportar sugerencias

Las cinco propuestas afrontan ahora una nueva fase, sometida también a la participación de vecinos, asociaciones y entidades, durante los meses de marzo y abril. Esta fase se articulará en torno a dos sesiones abiertas de participación, dos foros, uno informativo y otro de participación y construcción colectiva, para dar a conocer los proyectos seleccionados y aportar ideas. Esas acciones se complementarán con otras en las que participen colectivos específicos como escolares, grupos de juventud y tiempo libre, colectivos de personas jubiladas o con cafés – tertulia con mujeres y familias. Al mismo tiempo, se realizarán 10 entrevistas en profundidad con colectivos y personas clave del barrio. Todo ello se pondrá en común en una sesión final, a modo de retorno de resultados, recogiendo las aportaciones de todas esas vías de participación.

Los proyectos seleccionados deberán incorporar las sugerencias que se deriven de este nuevo proceso participativos y, además, incidir y concretar otros aspectos más vinculados al diseño del parque como los acabados y materiales propuestos, aspectos constructivos, propuesta de arbolado, vegetación y jardinería o un análisis de la viabilidad técnica y económica de la propuesta, haciendo mención al ajuste de la inversión y también a los costes de mantenimiento futuros del parque.

Está previsto que la segunda fase del proyecto participativo concluya para Semana Santa. Después se abrirá un mes de plazo aproximadamente para que las empresas que han realizado los proyectos seleccionados elaboren los anteproyectos con la incorporación de las sugerencias de esa participación. En el mes de junio se decidirá la propuesta ganadora que tendrá tres meses, hasta septiembre, para elaborar el proyecto de diseño definitivo del parque.

El nuevo parque se enmarca dentro del proyecto de urbanización del sur del barrio de Chantrea, que cambiará la actual fisonomía de la zona con el desarrollo de nuevas plazas, nuevos viales, espacios verdes y viviendas. El parque se extenderá de oeste a este entre el puente de la Magdalena y el límite con Burlada. Limitará al norte con una nueva calle prevista en el Plan Municipal paralela a la actual calle Corella y al sur con el Camino de Santiago y la zona de la Magdalena. La superficie estimada es de unos 101.628 m2 y se estima un presupuesto máximo de ejecución material del parque de 4,5 millones de euros.

Primera fase del proceso participativo concluida en noviembre

La primera fase del proceso participativo, entre los meses de septiembre y noviembre, se estructuró en cuatro ejes de trabajo. Un primer eje se refería a la ordenación básica del nuevo espacio libre, contemplando usos, aspectos formales y paisajísticos y su integración en la ciudad. La segunda línea de trabajo era la transición entre el núcleo edificado de la Chantrea y el nuevo parque, a través de la nueva calle prevista, incluyendo todas las modalidades de movilidad. Un tercer eje abordaba la creación de la red de conexiones y recorridos peatonales y ciclistas que relacionaran, por una parte, la zona sur de Chantrea con el Camino de Santiago y la Magdalena y, por otra, la relación con los barrios y poblaciones contiguas y el resto de espacios libres ligados al parque fluvial. El cuarto y último eje se centraba en la incorporación en el proyecto de criterios de sostenibilidad medioambiental y de uso inclusivo del espacio público.

Vecinos y vecinas, asociaciones, entidades y colectivos del barrio pudieron aportar sus ideas para el nuevo parque, que cierra el barrio por el sur, a través de tres vías de participación. Por una parte, se organizaron cuatro sesiones informativas en el CCIS del barrio y una visita guiada al espacio que ocupará el parque para contextualizar y situar el proyecto. Por otra, se han realizado una treintena de entrevistas en profundidad con personas y colectivos denominados ‘clave’ y con grupos de interés del barrio. Por último, en la web municipal, www.pamplona.es, se habilitó un apartado con información sobre el proceso participativo y con un cuestionario para realizar aportaciones.

Aportaciones del proceso participativo en su primera fase

Vecinos, asociaciones y colectivos, en líneas generales, propusieron en ese proceso participativo un parque multifuncional, abierto a toda la ciudadanía y que permita muchas formas de utilizarlo. Un espacio que integre a todo tipo de personas, que favorezca la conexión intergeneracional y dinamice el barrio. Se promueve, asimismo, una visión innovadora del espacio, que integre cuestiones sociales, ambientales y económicas, y se convierta el lugar de encuentro y de eventos culturales, pero también de producción, educación, puesta en valor del patrimonio...

Algunas propuestas concretas hablaban de un parque ejemplarizante y basado en la económica de recursos para su diseño y mantenimiento, en la conservación del arbolado existente, en la creación de zonas que favorezcan el encuentro y la estancia o de un espacio escénico abierto, en integrar actividades educativas, dedicar una parte a huertas o estudiar y poner en valor elementos históricos, patrimoniales o antiguos usos (por ejemplo, el Camino de Santiago). Asimismo, querían evitar que la carretera que delimita el parque se concierta en una vía rápida que atraiga el tráfico y pedían un diseño suave en la transición entre la zona de vivienda y el parque. Apostaban por conexiones con carriles bici y recorridos peatonales y una unión con otros usos culturales y patrimoniales (Camino de Santiago o parque fluvial) que integre y difunda esos hitos.