Acerca de la candidata Marisa de Simón

Alfredo Mazariegos Vaquero Afiliado de IUN-NEB y concejal en Burlada - Sábado, 4 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:10h

El pasado 28 de febrero, horas antes incluso de que arrancara oficialmente el plazo para su presentación (en fin, un mínimo detalle sin importancia), se anunciaba a bombo y platillo, vía Internet, que la compañera Marisa de Simón se postulaba para el cargo de coordinadora general de Izquierda Unida de Navarra, lo cual no representaba ninguna sorpresa para aquellas personas que nos hallamos inmersos en la realidad cotidiana de la organización, al tratarse de un secreto a voces en el seno de la misma desde hace varios meses. En ese sentido, faltaría más, nada que objetar.

Sin embargo, lo que ahora me planteo como afiliado de IU de cara a las votaciones que se llevarán a cabo el fin de semana del 17 al 19 de marzo, es a cuál de las dos candidatas debo otorgar en conciencia mi respaldo. Porque, aunque solo vaya a concurrir una persona a la elección prevista, en realidad nos encontramos ante dos candidatas diferentes. Me explico.

Por un lado, se presenta la candidata Marisa de Simón, oficialista, la que encabeza el documento político Por una IUN-NEB para la Ruptura Democrática, Social y de Clase, así como el documento organizativo Por una IUN en Permanente Evolución, en los que se proclama una adhesión total a las tesis emanadas de la XI Asamblea Federal de nuestra organización, esa que en mayo-junio del pasado año aupó al compañero Alberto Garzón al liderazgo sobre la premisa de “superar IU”, con todo lo que eso implica.

Por otro lado, empero, se presenta la candidata Marisa de Simón que, en su momento (precisamente cuando se fraguaba el proceso de debate de la XI Asamblea Federal), suscribió la denominadaDeclaración de Zamora, en la que se manifestaba una posición política sumamente crítica a los postulados del compañero Alberto Garzón. También, la misma candidata que, en los últimos meses, en los órganos de dirección federales de IU, no ha mostrado su apoyo a determinadas propuestas del sector oficialista (diferenciándose incluso en el voto con el compañero José Miguel Nuin), en una actitud que la situaría al margen de los documentos que ella misma encabeza en Navarra. Me refiero, por ende, a la misma candidata que cuando hablamos de IU a nivel federal apuesta por el diálogo y el consenso entre las distintas sensibilidades, pero que cuando hablamos de IU a nivel local parece ser que prefiere la confrontación y la exclusión.

En función de esta coyuntura que he descrito, la candidata Marisa de Simón debería votar en blanco a los documentos, por no coincidir al 100 por 100 ni siquiera con los que ella suscribe para, a renglón seguido, saber con exactitud a qué parte de sí misma va a elegir para el cargo de coordinadora general de IUN-NEB. Me temo que no va a resultar una elección nada fácil, aunque parezca lo contrario.

Así pues, ¿con qué candidata debo quedarme? ¿En cuál de las dos debo confiar? ¿No sería más conveniente que despejara dudas y ambigüedades acerca de su verdadera línea de pensamiento político e ideológico? Bastaría con que explicara el motivo real y de fondo de estos vaivenes, y a lo mejor eso contribuiría a liberarle de ciertas ataduras y presiones que, se lo digo por experiencia, acaban siendo harto nefastas y perniciosas. Y si no, al tiempo.

En todo caso, te deseo mucha suerte y acierto, compañera.