Estella-Lizarra

Un estudio y un vídeo ponen voz y rostro a la realidad de las mujeres cuidadoras

En la elaboración del informe han colaborado más de 50 trabajadoras. El vídeo con los testimonios puede verse en Internet

Juan arteaga villar - Sábado, 4 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Sara Txandía y Olaia Sánchez comentan aspectos del estudio.

Sara Txandía y Olaia Sánchez comentan aspectos del estudio. (Foto: cedida)

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Sara Txandía y Olaia Sánchez comentan aspectos del estudio.Asistentes a la presentación del informe y del vídeo en la Casa de Cultura.

Estella-Lizarra. La vida de las personas que trabajan o se encargan de cuidar a otras personas, generalmente enfermos y personas mayores, ha sido prácticamente invisibilizada y no reconocida a lo largo del tiempo. Pero sobre todo, es una tarea que ha sido desarrollada por mujeres. Mujeres que son heroínas anónimas al desempeñar un trabajo, como muchos otros, sin reconocimiento por parte del resto de la sociedad y de las instituciones tanto en el ámbito profesional como en el familiar.

Para intentar paliar y desvelar lo que se oculta detrás de esta realidad social y laboral, el Área de Igualdad del Ayuntamiento de Estella-Lizarra ha impulsado la realización de un estudio y un vídeo donde se analizan las principales características y pone voz y rostro a sus protagonistas. Tanto el informe como el vídeo, titulado La voz de quienes cuidan- Zaindarien ahotsa han sido dirigidos por la socióloga y técnica de igualdad, Sara Txandía;la realizadora audiovisual, Olaia Sánchez y por María Castejón, crítica de cine y especialista en temas de género y feminismo.

datosEl informe diferencia entre cuidadoras formales -dedicadas profesionalmente a esta tarea- e informales, que atienden a familiares generalmente sin remuneración. El estudio de las cuidadoras formales se ha realizado entre 44 mujeres trabajadoras de la residencias de San Jerónimo, Santo Domingo, La Luz, de los Servicios Sociales del Ayuntamiento y de la escuela infantil Arieta.

Dentro de las conclusiones se puede destacar que la mayor parte de las cuidadoras que han colaborado en el estudio trabajan atendiendo a personas mayores y su franja de edad está comprendida entre 31 y 45 años. Además, las autoras del estudio observan una gran diversificación en la formación de estas personas, así como el uso de su tiempo libre para realizar trabajos domésticos y su experiencia previa en el cuidado informal de familiares o personas cercanas.

También, una mayoría de cuidadoras profesionales respondieron negativamente cuando se les preguntó si la sociedad valora su trabajo. Entre el amplio abanico de respuestas obtenidas de las cuidadoras se puede destacar “no veo recompensa a la labor que hacemos” o “somos invisibles, como todas las profesionales que se dedican al cuidado de personas dependientes y con determinadas patologías”.

En cuanto a su autopercepción sobre la remuneración económica, la mayoría tampoco se siente reconocida en este ámbito y lo relaciona con la falta de reconocimiento social de este trabajo, la responsabilidad que conlleva y el esfuerzo físico y psicológico que exige.

cuidadoras informalesSegún un estudio previo del Imserso, el 84% de la atención a personas dependientes recae en mujeres, y dentro de este porcentaje, la mayor parte de este trabajo es ejercido por mujeres inmigrantes.

En este sentido, las autoras del estudio entrevistaron a seis mujeres que aportaron su visión cualitativa sobre su realidad vital. Su perfil corresponde a mujeres de edades comprendidas entre los 30 y los 70 años y se encargan de cuidar a su parejas masculinas por enfermedad o a familiares y solo un lo compagina con un trabajo remunerado. Además, la mayoría de ellas ve la necesidad de tener estudios vinculados al tema de los cuidados

ya que sus capacidades las han adquirido sobre la marcha, obligadas por las circunstancias. Respecto a la información que etienen sobre las ayudas, la ley de la dependencia o ayudas económicas que puedan corresponder, la mayoría no tienen información. Además, se observa una brecha generacional sobre la obligatoriedad de asumir este trabajo o la necesidad de autocuidarse.

Entre las principales conclusiones señaladas por las autoras destacan la falta de información sobre ayudas económicas y de recursos;la dificultad de acceder a este colectivo, la fuerte carga emocional de un trabajo que implica a familiares así como la necesidad de seguir incidiendo en la concienciación de la sociedad para que este trabajo no solo tenga rostro de mujer.

En el vídeo, que se puede ver en internet, las cuidadoras entrevistadas son Cristina Vergara, Maialen Zabalbeaskoa, Marianela Ponce, Silvia Salsamendi, Viki Zabalza, Txelo Emparán y Magdalena Hernández.