No mereció la victoria pero estuvo a punto

Un empate amargo

FÚTBOL SALA aspil no mereció la victoria pero estuvo a punto de lograrla

Fermín Pérez-Nievas - Domingo, 5 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Rubi, del Aspil Vidal, dispara ante la presencia de dos rivales del Peñíscola.

Rubi, del Aspil Vidal, dispara ante la presencia de dos rivales del Peñíscola. (FERMÍN PÉREZ-NIEVAS)

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Rubi, del Aspil Vidal, dispara ante la presencia de dos rivales del Peñíscola.

Aspil Vidal 2

Peñíscola 2

ASPIL VIDAL Molina, David, Hamza, Rubi y Pedro -cinco inicial-. También jugaron Luisma, J. Mínguez, Oussama, Lucas y Ferrán Plana.

PEÑÍSCOLA Iván R., Esteban, R. Orzáez, Juan Emilio y Bolo -cinco inicial-. También jugaron Marquinho, Iván Rumbo, Fran Conde, Juan Carlos, Míchel y Terry.

Goles 1-0, min. 8: Hamza. 1-1, min. 21: Míchel. 1-2, min. 22: Juan Emilio. 2-2, min. 28: Rubí.

Árbitros García Donas y Moreno Millán (colegio catalán) que mostraron tarjetas amarillas a los locales Hamza, Luisma, Pedro y Molina y a los visitantes Juan Carlos y Bolo.

Pabellón Ciudad de Tudela ante unos 700 espectadores. Las peñas y el club rindió homenaje al ex presidente del Ribera Navarra José Luis Ruiz que dimitió hace dos semanas.

tudela- Después de una primera parte que no hacía presagiar nada bueno para el Aspil-Vidal, a punto estuvieron los de Pato en los últimos cinco segundos se hacerse con los tres puntos frente a un flojo Peñíscola si Javivi (Javier Mínguez) llega a acertar con un doble penalti que detuvo el meta del Peñíscola Iván y que les mantiene en la quinta plaza. Por su parte el Aspil logra un punto importante para su estado anímico ante uno de los equipos cabeceros de la liga, aunque durante 8 minutos de la primera parte los locales casi no existieron.

El partido comenzó bien, con buena presión defensiva de los locales en el terreno del Peñíscola y con buenas ocasiones merced a que no les dejaban salir jugando el balón. El gol tempranero de Hamza, en el minuto 8, hizo pensar que el Aspil podía recuperar sensaciones y disputar la victoria pero, tras el gol, los jugadores cayeron en una especie de sopor. El Peñíscola se hizo dueño del partido y gozó de las ocasiones más claras aunque un Molina excepcional consiguió mantener la portería a cero hasta el descanso, fruto de cuatro paradas antológicas. Cuando apenas se habían disputado unos segundos de la segunda mitad los de Pato encajaron el empate y sin tiempo para reaccionar casi seguido les llegó el segundo gol que dejó enmudecida la caldera. Las sensaciones del equipo eran malas por que no reaccionaba pero entonces apareció la veteranía de Rubí. En una jugada personal se escoró hacia la izquierda para sacarse de la chistera un disparo potente con la zurda ante el que nada pudo hacer el meta del Peñíscola. Quedaban por delante más de 10 minutos pero el partido se les fue a los árbitros de las manos y se entró en una dinámica de protestas. En ese ambiente Molina cometió dos fallos importantes que a punto estuvieron de costarles el partido pero los solucionó con otras dos paradas de mérito. A falta de cinco segundos el Aspil dispuso de un doble penalti pero a Javivi le pudo la responsabilidad y lo tiró flojo.