Las necesidades reales de agua en verano

La segunda fase del Canal puede costar entre 113 y 128 millones

La propuesta inicial, en la época de UPN, elevaba la inversión a 213 millones Las necesidades reales de agua se conocerán en verano En 2018 se hará el primer diseño y se estudiarán las soluciones de financiación

Sagrario Zabaleta Echarte - Domingo, 5 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Vista del Canal de Navarra a su paso por Tiebas.

Vista del Canal de Navarra a su paso por Tiebas. (JAVIER BERGASA)

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Vista del Canal de Navarra a su paso por Tiebas.

pamplona- El coste de la segunda fase del Canal, con la construcción de la tubería soterrada, puede costar entre 113 y 128 millones, lejos de los 213 millones que se había presupuestado en el proyecto inicial que data de la época de UPN en el gobierno. Pero, la cantidad definitiva se conocerá una vez que los usuarios de la Ribera, tanto de agua de boca, industria como regantes, plasmen su posicionamiento respecto al proyecto.

La próxima semana se cumplirán dos meses desde que el vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, y la consejera de Desarrollo Rural, Isabel Elizalde, presentaran la propuesta técnica del Gobierno para resolver la necesidad de agua para la Ribera. Esta solución pasa por la construcción de una tubería bajo tierra para regar entre 9.000 y 10.000 hectáreas -hasta un máximo de 15.000- y abastecer de agua de boca e industria para una demanda de entre 18,5-20 hectómetros cúbicos con Itoiz-Yesa actual y pozos industria.

Estas hectáreas distan de las 21.522 que se propusieron en el proyecto inicial. El motivo: la actual concesión de agua fijada en los 6.400 metros cúbicos por hectárea en la zona regable, además de la ampliación de la primera fase, impiden alcanzar las 21.522. El Gobierno indica que los estudios muestran que no hay necesidad para tantas hectáreas aunque la última palabra la tienen los regantes.

Desde un primer momento, el Ejecutivo insistió en que este planteamiento es una alternativa, y que está abierta a modificaciones, ya que una vez concluida la fase de análisis y redacción de informes por parte de Intia y Nilsa, toca el turno de los usuarios. Escasamente hace dos semanas, el director general de Desarrollo Rural, Ignacio Gil, mantuvo una reunión con todos los presidentes de las comunidades de regantes de la Ribera para explicarles el proceso que se va a realizar a partir de ahora. De esta forma, en breve, comenzarán los encuentros con cada una de las comunidades de regantes.

Además, a partir de mañana, el Gobierno inicia la ronda de contactos con los ayuntamientos, las mancomunidades y otras entidades sociales y colectivos en relación al estudio de agua de boca e industria. La Administración ha concretado seis reuniones más para informar en cada zona las alternativas planteadas. Una vez concluidos estos encuentros, se establecerá un tiempo determinado para que los implicados realicen sus análisis, aportaciones y tomen una decisión. Tras estos meses de intenso trabajo, Desarrollo Rural prevé que en verano puedan conocer las necesidades reales de agua de boca, industria y hectáreas de regadío que demandan los usuarios de la Ribera para así concretar el proyecto de la segunda fase. En un principio, el Gobierno anunció que para junio podrían disponer de esos datos, pero tras mantener reuniones con los regantes, han comprobado que algunas comunidades van a necesitar algo más de tiempo para tomar una decisión definitiva, pero apenas un mes más del calendario previsto, calculan desde el departamento. Por ello, en agosto creen que dispondrán de la radiografía concreta de la segunda fase.

Ya en 2018, el departamento prevé realizar el anteproyecto, consistente en el primer diseño de la segunda fase, al mismo tiempo que estudiarán las soluciones de financiación. Aunque el vicepresidente Ayerdi y la consejera Elizalde ya presentaron el pasado mes su fórmula de financiación al Estado: un préstamo a Canasa del Ministerio y del Gobierno foral, según el cual cada uno debe aportar de acuerdo a su participación en la gestora del Canal. Si se toma como referencia los 77 millones de préstamo de usos expectantes del Ejecutivo foral, el Ministerio debe poner 115,5.