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Espacio ‘Arréglatelas’;antes de tirar, reparar

Un servicio que facilita espacio, herramientas y asesoría si hace falta para que quien quiera repare sus objetos. En algo más de un año, van por el millar.

Marivi Salvo Oskar Montero - Domingo, 5 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Iosu Campion, trabajador de Traperos de Emaús, junto a David Villegas, coordinador de ‘Arréglatelas’, en el espacio de autorreparación de Berriozar.

Iosu Campion, trabajador de Traperos de Emaús, junto a David Villegas, coordinador de ‘Arréglatelas’, en el espacio de autorreparación de Berriozar. (OSKAR MONTERO)

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Iosu Campion, trabajador de Traperos de Emaús, junto a David Villegas, coordinador de ‘Arréglatelas’, en el espacio de autorreparación de Berriozar.

“Hoy he venido a arreglar los cables del freno de la bici y los cambios. No he probado nunca, pero algo saldrá”

Pamplona- En la antigua nave de la fábrica textil Enia, que cerró en 2009 y habría acabado demolida, y con una curiosa fachada recubierta con unos palés que también, tarde o temprano, habrían acabado en el contenedor. En cambio, ambos, los palés y el viejo edificio de hormigón, encontraron una segunda oportunidad. Como todo lo que sale de este nuevo espacio. Así, se levanta en la Avenida de Guipúzcoa, 11, justo después de la vía del tren, Arréglatelas. Hemen Konpon, el servicio que Traperos de Emaús viene gestionando desde octubre de 2015 (merced al contrato suscrito con la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona) con una filosofía clara en la escala de la gestión de los residuos: la prevención. Porque antes de tirar, la mayoría de objetos, “podrían ser reparados, y el 90% te los podrías arreglar tú”.

Quien habla es Daniel Villegas, que lleva en Traperos 6 años y ahora es coordinador del servicio Arréglatelas de Berriozar. Habitualmente, comparte este espacio con dos históricos, Juanjo Iriarte y Iosu Gulina, pero esta semana le acompañaba en el tajo Iosu Campion, un soldador, herrero y fontanero, que entró a la familia trapera hace 5 meses, después de quedarse en paro con 53 años, y que afirma haber encontrado su sitio: “En Traperos hay un ambiente cariñoso, de solidaridad entre todos”, describe.

Hasta ahora Traperos recogía y reciclaba objetos, pero ahora además propone a los ciudadanos que no los tiren, que antes intenten repararlos. Y para eso les ofrece tanto el espacio (una nave con mesas de montaje y herramientas diversas), como su asesoría para que los que carezcan de conocimientos, puedan repararlos ellos mismos. “Esto no es un taller de reparación gratuito, ni mucho menos, ni hacemos competencia al gremio de reparadores. Aquí es cada cual quien tiene que reparar su objeto y ponerlo de nuevo en uso”.

Porque hay una realidad clara. Primero está la obsolescencia programada, la que ya desde el proceso de fabricación pone fecha de caducidad a un producto, y después hay dos condicionantes más: las nuevas generaciones desconocen mucho de los viejos oficios, de electrónica, de mecánica, o de fontanería, por ejemplo, y hay quienes, incluso sabiendo, “ni se molestan en repararlos, por pereza, porque tenemos mucha prisa para todo y porque es mucho más sencillo ir a la tienda a comprar otro”, dice Villegas.

INICIATIVA PIONERA“Desde Europa, parece que ahora está cogiendo mucha fuerza el tema de la economía circular, de la reutilización, y bueno pues la prevención es el primer escalafón que tendríamos que tener en cuenta todos”, opina Villegas. Pensar antes de comprar, y, aún después, antes de tirar. Y “esta es una iniciativa bastante pionera a nivel estatal. En Cataluña hay algo parecido, pero poco más”, recuerda, e incide en que la Comarca de Pamplona, y Navarra, en general, están a la cabeza en muchas cuestiones que tienen que ver con el reciclaje. “Y en eso estamos en Traperos de Emaús”.

Hay muchos aparatos que tienen arreglo. En su trabajo con el reciclaje (aquellos objetos que la gente les entrega y que luego ponen a la venta tras repararlos), ya venían constatando que entre el 5% de los aparatos y el 15%, en el caso de los muebles, tienen otra oportunidad.

De momento, se ofrece servicio para carpintería y tapicería, y para electricidad y mecánica, aunque uno de los más solicitados es el de reparación de bicicletas. Núria O’Callaghan ha venido más de una vez a reparar la suya: “La puedes colgar y es más cómodo. Hoy he venido a arreglar los cables del freno y los cambios”, explica. “No lo he hecho nunca, pero algo saldrá”. Y debe de ser así, “porque el que viene una vez, acaba repitiendo;se quita el miedo y acaba con esa mentalidad de antes de tirar algo pensar: ‘¡Esto igual lo podría yo arreglar!’”, explica el coordinador de Arréglatelas. Daniel añade además que “ahora mismo, las generaciones jóvenes están apostando por la segunda mano;hay muchas webs de compra-venta de objetos usados y tenemos que aprovechar ese tirón. Se le está quitando la tontería a la segunda mano, que antes estaba mal vista”.

Manos a la obra. Para el que quiera, Arréglatelas abre de lunes a sábados, de 10 a 13 y de 16.30 a 19, y los domingos y festivos, de 10 a 13 y de 16.30 a 18.30. Y para el verano el servicio se completará con la nueva tienda, de unos 1.500 m2, que Traperos de Emaús abrirá al lado, en un espacio que contará incluso con aulas de formación. Allí se podrá adquirir desde la tela para tapizar la silla hasta las piezas necesarias. Todo en uno y todo reciclado.