Altsasu se transforma con el carnaval piñata

cientos de variopintos personajes poblaron ayer la villa, entre los que destacaban la troupe del gran circo

Un reportaje de Nerea Mazkiaran - Domingo, 5 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:11h

Villanos de Marvel y DC mostraron ayer sus superpoderes.

Villanos de Marvel y DC mostraron ayer sus superpoderes. (NEREA MAZKIARAN)

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Villanos de Marvel y DC mostraron ayer sus superpoderes.

Villanos de Marvel, supermanes en plena metamorfosis en una cabina de teléfonos, sevillanas de camino a la feria de abril, trolls, indios y sobre todo personajes del mundo de circo transformaron por unas horas Altsasu. Y es que en la villa seguían de carnaval, la cara urbana de esta fiesta que el pasado martes miró a su pasado rural.

El presente de Altsasu está muy marcado por la causa abierta por la Audiencia Nacional contra once jóvenes, tres de los cuales siguen en prisión. “El gran circo de Altsasu llegó hace tiempo. Ahora nosotros y nosotras lo representamos” señalaron desde la asamblea antirrepresiva. Lo cierto es que muchos altsasuarras lo tuvieron claro a la hora de elegir. Así, este año tocaba ir de payaso, uno de los disfraces más repetidos ayer. No obstante, los había de todas clases y condición, algunos con flores y otros con motosierra. Además, no todo eran payasos y había un poco de todo: malabaristas, trapecistas, forzudos y domadores entre otros artistas del mayor espectáculo del mundo junto a leones, elefantes y otros animales. Y es que en Altsasu parece que el Ayuntamiento todavía no han regulado el tema.

Así, la gran troupe del circo convivió durante unas horas con Magneto, Octopus, Harley Quinn y Chita y más personajes del mundo del cómic junto a pulpos, ranas, espantapájaros, piratas y muchos más personajes que adoptaron ayer cientos de altsasuarras, que se resisten a quitarse la máscara aunque haya comenzado la Cuaresma. Es tal la fama de esta fiesta que hasta la reina Isabel de Inglaterra abandonó por unas horas su palacio y se presentó en Altsasu acompañada de la guardia real. La seguridad es lo primero, aseguraba la monarca, que no paró de saludar a los presentes. Más o menos de su quinta era una cuadrilla de nonagenarias, testimonio de que la fiesta no tiene edad

Como es habitual, la banda Haize Berriak no se perdió esta fiesta, aunque estuviera ayer sin director. Con el puesto libre, cualquier persona podía coger la batuta. Los más atrevidos fueron los txikis, que no desperdiciaron la oportunidad de dirigir.