UPNA: universidad taurina

Jose Javier Napal Gorriz - Lunes, 6 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Recientemente tuve oportunidad de asistir a unas jornadas sobre toro de lidia y demás temas relacionados con el mundo de la tauromaquia celebradas en la Universidad Pública de Navarra.

Ver cómo una universidad pública permite este tipo de jornadas comulgando con un negocio privado basado en la crueldad y el sufrimiento (más que comprobados) de un animal como es el toro, da que pensar sobre la falta de sensibilidad de las personas que gestionan una entidad pública de esta índole.

Si nos hacemos partícipes de este tipo de educación, craso favor haremos a la infancia y un mal ejemplo daremos a una juventud cada vez más sensible a su entorno y a todo lo relacionado con el respeto hacia sus semejantes, así como hacia otros seres sintientes como son los animales. Numerosos estudios vienen corroborando y recalcando la estrecha relación que existe entre la violencia hacia los animales y la violencia de género.

Resultaba llamativo escuchar a los ponentes hablar sobre el toro de lidia como si fuese una persona en lo referente a sus numerosas cualidades según el enfoque dado. Pero me llamó especialmente la atención uno de los ponentes , veterano ganadero, el cual empleaba por doquier la palabra sensibilidad al referirse a su trato hacia el toro. Sin embargo, en ningún momento de su extensa intervención y a pesar de dicha sensibilidad planteó la posibilidad de respetar la vida del animal cuya relación tan exquisita hacia él ocupó la mayor parte de su intervención.

Al cabo del tiempo, el nivel de las intervenciones fue decayendo hasta culminar tal vez, con la aparición en escena más esperada del simposio, a saber, el matador de toros y ganadero Sebastián Palomo Martínez Linares y su momento de gloria cuando una persona de entre el público osó recordarle que alguien en su día, mató más toros que él en una sola jornada, 14 concretamente según dijo, provocando que el veterano matador frunciese el ceño cual veinteañero al recordarle que alguien se pasea por ahí con un miembro viril de mayor tamaño. Éste es el nivel de una universidad abierta, pública y moderna que de vez en cuando permite este tipo de esperpentos educativos.