No hay libertad sin desobediencia

Saioa Gómez y Araiz Martinez de Lizarronodo Alumnas de 3. de DBH del Instituto Iñaki Otxoa de Olza de Pamplona - Martes, 7 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

¿Es realmente necesario cumplir todas las reglas que nos impone la sociedad? Este tema nos afecta directamente porque desde que nos levantamos hasta que acaba el día tenemos que cumplir una serie de normas. A pesar de que la gran mayoría de gente es partidaria de cumplirlas todas, nosotras no compartimos esta opinión.

En primer lugar, a lo largo de la historia se ha demostrado que se han tenido que romper algunas normas o leyes para conseguir lo que hoy en día consideramos derechos básicos. De no ser por personas como Lucy Burns, a día de hoy las mujeres no tendríamos derecho a votar, puesto que ella junto a otras muchas, se enfrentó al orden establecido. Por ello fue encarcelada y torturada. John Lennon fue un activista por la paz y fue perseguido e intimidado por la policía de Nueva York por permanecer una semana en “huelga de cama” contra la guerra. Rosa Parks fue una mujer afroamericana que se negó a ceder su asiento a un hombre blanco, en la época en la que la ley de la segregación racial la obligaba a hacerlo.

Por otra parte, hay leyes injustas que hay que desobedecer, ya que no respetan nuestros derechos. En España tenemos la ley coloquialmente llamadaLey mordaza, que no nos permite manifestarnos libremente y de esta manera expresar nuestra opinión. Además, a pesar de que la vivienda es un derecho recogido en la Declaración de los Derechos Humanos, a día de hoy el Gobierno sigue permitiendo los desahucios.

Por todas estas razones, creemos que el incumplimiento de ciertas leyes hace evolucionar a la sociedad. Aunque siempre hay que tener en cuenta las consecuencias a las que nos enfrentamos al incumplirlas y tener muy claro que estamos luchando por una causa justa.