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Imprescindible conexión europea

Navarra oficializa su regreso a la eurorregión con la CAV y Aquitania de la que fue fundadora en los años 90 y que suma ya nueve millones de europeos, y recupera presencia, imagen e influencia en el entramado político y financiero de la UE

Martes, 7 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

navarra recuperó ayer en Burdeos su presencia institucional en la Unión Europea con el regreso a la eurorregión con la CAV y Aquitania de la que fue fundadora en los años 90, un área que pretende impulsar un polo de crecimiento y de tracción socioeconómica, cultural y académica. La autoexclusión de Navarra fue una decisión política del Gobierno de UPN en 2000, cuando Sanz rompió el Protocolo de Colaboración que tenía su origen en la Declaración de Ainhoaque firmaron las tres comunidades -con Alli como presidente y con UPN en el Gobierno-, en esta localidad labortana en 1993. Esta vuelta a la eurorregión pone fin al retroceso que supuso una decisión política absurda de aislamiento de Navarra -en buena medida, una estrategia para mantener blindados los privilegios de las elites del viejo modelo político de Navarra-, contraria a los intereses generales de los navarros y navarras, y abre las puertas a nuevos proyectos de colaboración recuperando su propio valor político en un enlace fundamental con las nuevas vías de desarrollo y cooperación que está impulsando la UE, en este caso la conformación de un Eje Atlántico. Y lo hace en un momento crucial para el futuro de la UE formando parte de una territorio que suma ya nueve millones de europeos. Un foro imprescindible para generar sinergias entre sus integrantes, pero también para recabar fondos comunitarios e inversiones privadas en el entramado financiero y político de la UE, un paso, si no definitivo, sí importante para avanzar en la recuperación de aquellas personas, familias, autónomos, comerciantes y pymes a las que la profundidad de la crisis y el anterior abandono institucional dejaron en situación límite. La colaboración interregional entre Navarra, la CAV y Aquitania no es una cuestión sólo identitaria o cultural, es un punto de encuentro de interés general para el ámbito empresarial y económico que debe garantizar unas mejoras colectivas para el desarrollo social, cultural y humano de los tres territorios. Como ha sido habitual y normal a lo largo de la historia. Lo contrario es retroceder, perder oportunidades y oscurecer las posibilidades educativas, laborales y profesionales de las nuevas generaciones. Otro ejemplo positivo de que la acción política del Gobierno mantiene su propio ritmo al margen de las polémicas partidarias y del estruendo alarmista de la crítica diaria de la oposición, que ayer pasó la mañana debatiendo en el Parlamento sobre un programa de humor de ETBy sobre el Ángel de Aralar.

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