La economía solidaria y social pasa a la acción

Un representante del ayuntamiento de Barcelona explica las iniciativas que han adoptado y el marco para su desarrollo

Un reportaje de Kepa García. Fotografía Unai Beroiz - Martes, 7 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Xavier Rubio Cano, responsable de economía social y solidaria del Ayuntamiento de Barcelona.

Xavier Rubio Cano, responsable de economía social y solidaria del Ayuntamiento de Barcelona.

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Xavier Rubio Cano, responsable de economía social y solidaria del Ayuntamiento de Barcelona.

Xavier Rubio Cano, responsable de acción territorial de economía social y solidaria del Ayuntamiento de Barcelona, desgranó la semana pasada en Pamplona los procesos que se están llevando a cabo en la capital catalana para desarrollar nuevas fórmulas económicas. Ofreció una conferencia en el Palacio del Condestable en el marco de la jornada que el Ayuntamiento de Pamplona y la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS) Navarra organizaron para la promoción de políticas públicas de cara al desarrollo de una economía social y solidaria.

Con respecto a las iniciativas que se plantean en Barcelona, Rubio Cano mencionó los planes piloto en algunos barrios y distritos de Barcelona (de momento, en los que presentan mayores problemáticas), una cooperativa para el reciclaje de electrodomésticos, los huertos urbanos y la experiencia sociolaboral que está en marcha con el colectivo de los manteros, muy numerosos en todo el área metropolitana.

Recordó que para su implementación, el Ayuntamiento de Barcelona aprobó el Plan de Impulso de la Economía Social y Solidaria 2016-2019, cuyo objetivo es impulsar un modelo socioeconómico alternativo que contribuya a la reducción de las desigualdades sociales y territoriales, a la promoción de una economía al servicio de las personas y de la justicia social, y a crear ocupación de calidad. El presupuesto es de 24 millones de euros y se prevén 124 acciones hasta 2019.

No entró en demasiados detalles sobre las medidas del plan que acaba de entrar en vigor. Se centró más en los aspectos que las instituciones -en este caso los ayuntamientos- deben desempeñar ante la necesidad de buscar alternativas y contribuir al impulso de un nuevo modelo de desarrollo local y comunitario, materia que constituía el eje central de la jornada organizada de Pamplona.

procesos ciudadanosDefendió que los procesos deben ser dirigidos por los ciudadanos y que la misión de los ayuntamientos debe ser la de acompañamiento y respaldo, sobre todo financiero. Considera que al no estar ligadas a los procesos electorales y políticos, las iniciativas solidarias tendrán más posibilidades de resistir a las tensiones que su existencia genera.

Con esta finalidad, abogó por reforzar y mejorar la viabilidad económica de aquellas iniciativas emprendidas desde el sector de la economía solidaria que contribuyan a crear trabajo arraigado y próximo y que, al mismo tiempo, faciliten y promuevan la sostenibilidad.

Espacios para poder llevar a cabo las iniciativas, formación y financiación fueron los tres pilares que citó como esenciales en el desarrollo de la economía social. “Los resultados no son lo importante. Se trata de un nuevo concepto que no siempre es bien entendido, ni tan siquiera a nivel interno, pero que estamos decididos a llevarlos adelante”, comentó el representante del gobierno municipal que dirige Ada Colau.

También planteó la necesidad de buscar nuevas fórmulas jurídicas que ayuden al desarrollo de este tipo de proyectos, especialmente en el caso de las cooperativas, y de establecer convenios con otras ciudades con procesos similares. Otro de los puntos fundamentales que citó fue el de la contratación pública, en el sentido de incorporar criterios que incidan en los aspectos sociales y solidarios;y el de la Banca Ética.

Carlos Rey Bacaicoa, representante de REAS Navarra, destacó la importancia de las nuevas iniciativas y la transformación de sociedades mercantiles en entidades de economía social y solidaria. “Hay que desarrollar proyectos caracterizados por la gestión democrática y participativa, la orientación a las necesidades de las personas y el compromiso para con la comunidad”.

En Pamplona, el proyecto Geltoki está llamado a liderar ese proceso en cuanto esté preparado el espacio de la antigua estación.