Silbidos

Las manos y las tarjetas

Por Manuel Osorio - Miércoles, 8 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

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es casi imposible hablar de fútbol sin que surjan comentarios sobre el desconcierto que crean en los aficionados algunas decisiones arbitrales y en particular las amonestaciones por manos.

Los cambios que se introdujeron a principios de esta temporada en las Reglas de Juego han creado no poca confusión, porque en nuestro deporte casi nadie dedica unos momentos a leer la reglamentación y todo el mundo aprende a fuerza de ver partidos.

El objetivo de las modificaciones era reducir la enorme cantidad de tarjetas amarillas que se enseñaban por manos que en realidad no tenían gran influencia sobre el juego y limitar las sanciones disciplinarias a aquellas infracciones que de verdad atentan contra el espíritu del juego y causan un claro perjuicio al equipo adversario.

Si leemos en las nuevas Reglas vemos que las amonestaciones se resumen en las siguientes acciones cometidas por un jugador:

“Comete una infracción o toca el balón con la mano para interferir o detener un ataque prometedor,

toca el balón con la mano en un intento de marcar un gol (independientemente de que lo consiga o no) o en un intento de evitar un gol sin conseguirlo.”

Fin de la cita y nada más, estos son los únicos casos en los que se debe amonestar por jugar el balón con la mano en la actualidad.

Ya no se amonestan las infracciones por mano que desvían un centro al área ni las que cortan un pase de escaso peligro. Tampoco se enseña tarjeta si un jugador se acomoda con la mano el balón para su mejor control ni siquiera si con ello consigue una situación ventajosa para lograr un gol, ilegal en este caso.

Por supuesto se mantiene la expulsión para el jugador que evita una ocasión manifiesta de gol con su mano de modo deliberado.

Sirvan estas líneas para aclarar la situación y reducir, si es posible, esos gestos tan habituales en jugadores, entrenadores y público de blandir nerviosamente la mano, como si llevaran en ella una imaginaria tarjeta, ante cualquier falta que sanciona el árbitro por esta causa.

El autor es vocal de Formación y Relaciones Sociales del Comité Navarro de Árbitros de Fútbol