El Polisario no piensa retirarse de la frontera sur del Sáhara

Marruecos hizo retroceder a sus soldados de la zona limítrofe a la frontera con Mauritania

Miércoles, 8 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Puesto de control del Frente Polisario en Guerguerat.

Puesto de control del Frente Polisario en Guerguerat. (Foto: Javier Otazu (Efe))

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Puesto de control del Frente Polisario en Guerguerat.

guerguerat- El Frente Polisario está instalado con un puesto de control militar en Guerguerat, frontera sur del Sáhara Occidental, y no piensa retirarse, pese a que Marruecos ya lo haya hecho, atendiendo a un llamamiento del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Una decena de soldados del Polisario vigilan el paso de vehículos hacia Mauritania en dos garitas levantadas con piedras del desierto, una tienda de campaña, tres camiones de remolque abierto de tipo pick-up y seis banderas de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

Aunque llevan uniforme militar, no van armados (o las armas no son visibles). “Solo estamos protegiendo nuestra tierra, y este es un territorio liberado. No estamos importunando a nadie: quien quiera, puede pasar, pero que no venga provocando con mapas ni banderas”, dice Salima Mohamed Lagdaf, improvisado portavoz de un destacamento en el que -dice- no hay jerarquías.

A solo 200 metros, sobre un promontorio barrido por un viento incesante, tres vehículos de la misión de la ONU (Minurso) se limitan a observar el tránsito y de vez en cuando conversan con los soldados del Polisario. Países como España y Francia, además de Guterres y la Unión Europea, han pedido con mayor o menor énfasis al Polisario algún gesto para aplacar la tensión, pero los independentistas se niegan a retirarse.

“No nos vamos a marchar. Aquí estaremos día y noche. Y cuando termine nuestro turno, otros nos relevarán. Nos quedaremos hasta el final”, dice Lagdaf.

control de los vehículosEfectivamente, ante el paso de un camión que lleva una bandera marroquí en la luna delantera, los soldados le piden retirarla o cubrirla para poder pasar, sin aparente violencia ni amenazas.

No piden documentación a los conductores ni tampoco registran el contenido de sus vehículos, simplemente se cercioran de que los camiones no exhiban banderas de Marruecos o mapas del país que incluyan el territorio saharaui.

Su presencia en Guerguerat es simbólica y de muy bajo perfil: no solo porque no van armados, sino porque evitan ejercer cualquier tipo de control que pueda ralentizar el tráfico rodado y porque han instalado su puesto de control justo donde termina el asfalto.

Y es que el asfaltado de la carretera por parte de Marruecos ha sido el origen de la discordia actual: el pasado mes de agosto, maquinaria pesada marroquí penetró en la parte que la ONU asignó al Frente Polisario y comenzó a asfaltar la carretera, pero el Polisario envió a hombres armados que obligaron a parar las obras.

Hoy queda algo así como un kilómetro y medio de pista irregular hasta el puesto aduanero mauritano, llena de baches y desniveles, por la que los camiones pasan el control del Polisario. - Efe