‘B-52’, el ‘sonido de la libertad’ y el imperalismo

El filme, dirigido por Harmut Bitomsky, fue rodado a finales de los 90 como retrato de este ‘monstruo’ aéreo

Miércoles, 8 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

pamplona- “El sonido de la libertad”, así definía al B-52 el coronel Keith Schultz, vicecomandante que pilotó este avión durante más de 30 años. Un sonido que también se convirtió en el del imperialismo que Estados Unidos quiso ejercer en el mundo en confrontación con la URSS.

El director alemán Harmut Bitomsky filmó en 1998 un documental en el que retrató el desarrollo y poderío de este aparato y que ayer se proyectó en la Filmoteca de Navarra, dentro de la sección Volar del Festival Punto de Vista. Bitomsky visitó Pamplona para presentar el que probablemente será “uno de los filmes más antiguos de los que se proyecten”.

“Este avión se inventó tras las Segunda Guerra Mundial porque los estadounidenses estaban muy atrasados con respecto a la URSS en capacidad militar aérea y se volcaron en incrementarla para poder atacar a su enemigo número uno. Y para eso necesitaban un avión grande, que fue el primer avión de fuselaje ancho del que, en los años 50, construyeron una flota de más de 700 aparatos. Lo que supuso, por ejemplo, acabar prácticamente con los recursos que producían las fábricas de aluminio de Estados Unidos”. Un avión, el B-52, con “un diseño tan bueno que a día de hoy sigue activo, y lo piensan mantener vivo hasta el año 2020”, apuntó el cineasta alemán, aunque otras fuentes apunta que quizá llegue en activo hasta 2040. “Nunca se ha fabricado un avión tan robusto y fiable como este. Hoy en día sigue siendo un aparato político militar para Estados Unidos, ya que cuando quieren enseñar su poderío lo primero que hacen es mandar varios B-52”. Tras la firma de los acuerdos de no proliferación nuclear, en los 80, “enviaron a la chatarra muchos de estos aviones, que fueron condenados al olvido, hasta el punto que de 700, solo quedan en activo 100, que se han rediseñado interiormente para adecuarlos”. Por todo esto, Bitomsky afirmó que el B-52 le pareció el sujetoperfecto para hacer un documental en los 90. - F.F.G.