Editorial de diario de noticias

La igualdad, un problema de hombres

Los avances en la igualdad de géneros son tan innegables como evidente que el camino sigue lastrado por las demandas sociales y laborales, la violencia machista y los retrocesos históricos en materia de derechos y libertades

Miércoles, 8 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Desde la marcha de las mujeres de Chicago y Nueva York en 1908, la huelga de camiseras de 1909 y la posterior tragedia (1911) del incendio provocado en la fábrica de camisas Triangle de Nueva York, en el que perecieron 140 trabajadoras;desde que en 1910 se proclamara por primera vez el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la socialista alemana Clara Zetkin;desde que ese mismo año un decreto real considerara, por fin, la igualdad de matriculación, y por tanto derecho a la educación a alumnos y alumnas en el Estado español... ha pasado más de un siglo en el que los avances en la equiparación de las personas más allá de géneros ha ido rompiendo la discriminación que a lo largo de la historia de la humanidad han sufrido y soportado las mujeres. Es tan cierto y evidente como la realidad de que todos esos avances siguen siendo absolutamente insuficientes. Hoy, 8 de marzo de 2017, de nuevo Día Internacional de la Mujer, la moderna sociedad postindustrial, con crisis o sin ella, se traduce también y todavía en un mayor peligro de exclusión social y en la incuantificable dificultad para erradicar la lacra de la violencia machista que sigue provocando nuevas víctimas casi cada día. Y también tiene otras consecuencias que aun siendo menos dramáticas poseen idéntica genética discriminatoria y condicionan el desarrollo de la mujer evitando su equiparación total con el hombre desde el mismo periodo formativo, además de las múltiples demandas que todavía son necesarias en materia laboral y social, donde la brecha sigue existiendo y las desigualdades entre hombres y mujeres se resisten a desaparecer. Un Día de la Mujer el de hoy que llega en un contexto de retrocesos históricos en materia de derechos y libertades, un peligroso paso hacia atrás que hace más necesario que nunca seguir alzando la voz por los derechos de la mujer. Más allá de porcentajes y cifras, en el último siglo la labor por la igualdad de los géneros ha avanzado mucho entre nosotros, ha permitido aliviar la discriminación de la mujer e iniciado un giro en la conciencia colectiva que, sin embargo, aún es preciso completar. Y esa es tarea pendiente y diaria de todos y cada uno de los hombres. Porque la experiencia demuestra que en materia de derechos fundamentales no existe el terreno conquistado y lo que hoy es una posición ganada, mañana puede asistir a un regreso al pasado, porque “el problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres”.

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