La investigación avanza. ¿Es suficiente?

Por Tere Sáez - Miércoles, 8 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

desde Podemos-Ahal Dugu asistimos con sensación agridulce a la reciente firma de los nuevos estatutos del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA). Como parte positiva existe el compromiso de hacer del IdiSNA un centro para la excelencia donde prevalezca el rigor y el criterio científico, aspectos obvios para una institución científica. También encontramos muy positiva la incorporación de la Universidad Pública de Navarra al IdiSNA, tal y como lleva reclamando desde hace tiempo. Aprovechar el talento asociado a la UPNA es un punto esencial en nuestra Comunidad, como así lo han reconocido las tres entidades (dos públicas y una privada) que firman el acuerdo.

Pensamos que los proyectos públicos de alta carga estratégica, como sin duda es el IdiSNA, deben buscar la colaboración en la medida de lo posible. El Gobierno de Navarra está obligado a potenciar las sinergias públicas o privadas que puedan aportar al proyecto. Con sus legítimos retornos, aunque sin olvidar a quién le corresponde la responsabilidad del liderazgo y del control del proyecto. Así incluso lo reconocía el rector de la Universidad de Navarra que, tras la firma del acuerdo defendió: “Creíamos que una condición fundamental era que el liderazgo fuera claramente público”.

Paradójicamente, aunque las tres instituciones han defendido verbalmente que el liderazgo debe ser público, los hechos parecen contradecir sus palabras. Así se desprende del análisis de algunos datos y del documento que recoge la modificación de los estatutos del IdiSNA, suscrito el pasado 23 de febrero: De las tres instituciones participantes en el IdiSNA la representación de la Universidad de Navarra en el patronato es del 47%, del Departamento de Salud el 33% y del 20% para la Universidad Pública de Navarra. Por tanto, es mayor la representación proveniente de entidades públicas respecto a la empresa privada.

En el caso de la Comisión Mixta de Seguimiento, el acuerdo concede a las dos empresas públicas el mismo porcentaje de representación en la mesa que a la entidad privada: el 50% de la representación para la Universidad de Navarra, 36% al Departamento de Salud y 14% a la Universidad Pública.

La gestión científica es la que determina el funcionamiento del día a día en un Instituto de Investigación Sanitaria. Esa responsabilidad corresponde al Comité Científico Interno (CCI) y a la Dirección Científica (DC). Hasta ahora el CCI tenía igual número de miembros de la empresa privada y del Departamento de Salud, siendo prerrogativa del rector de la Universidad de Navarra la designación de la persona que ostentara la DC. El acuerdo parece eliminar esa prerrogativa, sin embargo, no es así del todo.

Pensamos que los proyectos públicos de alta carga estratégica, como sin duda es el IdiSNA, deben buscar la colaboración en la medida de lo posible

Defendemos la autonomía de Navarrra también en su capacidad

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En primer lugar se restan atribuciones al CCI transfiriéndoselas a la figura del “director científico”. Además de dirigir la dirección científica del instituto, la DC tiene las atribuciones de proponer al Patronato la distribución y aplicación de los fondos disponibles, establecer la idoneidad o no de los proyectos de investigación, concretar el Plan Docente, coordinar la guía ética de I+D+i, proponer cambios en el Reglamento Interno del Instituto… y proponer los nombres de las personas encargadas de la Coordinación de las Área de Investigación. De entra así en un bucle infinito significa que lo ha entendido.

A todo esto, el plan estratégico para la investigación biomédica pública de Navarra que tenía que diseñar el Departamento de Salud y la financiación finalista a la investigación pública que de ella se derive sigue durmiendo en el sueño de los justos.

En definitiva, desde Podemos-Ahal Dugu observamos cómo se ha vuelto todo del revés para llegar al mismo sitio: el Departamento de Salud cede a una entidad privada la responsabilidad de trazar y capacidad de dirigir las líneas estratégicas en materia de investigación biomédica de la Comunidad Foral de Navarra. El Gobierno de Navarra por tanto, abdica de su soberanía.

Defendemos la autonomía de Navarrra también en su capacidad de determinar el futuro de la investigación biomédica y su derecho a decidir las líneas que sus representantes públicos, elegidos democráticamente, consideren más estratégicas para el bienestar de su ciudadanía y el progreso de la Comunidad.

Seguimos defendiendo la paridad en la coordinación de las áreas de investigación en el CCI, y que sea éste, o bien el Comité de Investigación del Servicio Navarro de Salud, quien proponga una terna de personas de prestigio para la dirección científica.

Podemos-Ahal Dugu quiere recordar que la responsabilidad de marcar las líneas estratégicas en materia de investigación biomédica en Navarra le corresponde de forma intransferible al Gobierno de Navarra, con lo que rechazaremos un acuerdo que otorgue cualquier capacidad de veto en el desarrollo de la Investigación Pública en Navarra a cualquier entidad privada. Aceptar lo contrario sería aceptar que el Gobierno de Navarra propone, pero es una empresa privada la que dispone los destinos de la Investigación Biomédica en nuestra Comunidad.

La autora es parlamentaria de Podemos-Ahal Dugu y Grupo de Salud de Podemos-Ahal Dugu