Imanol Espinazo salpica diversión improvisada en ‘Al final de la playa’

El actor interpreta la obra de humor gestual de la compañía Des Vents et Marées, con funciones el 11 y 12 de marzo en la ENT

Jueves, 9 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Espinazo, protagonista de la obra, vigilando la playa.

Espinazo, protagonista de la obra, vigilando la playa. (Foto: Javier Bergasa)

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Espinazo, protagonista de la obra, vigilando la playa.

pamplona- El actor Imanol Espinazo trae a Pamplona, por primera vez en salas, la obra Al final de la playa, con la firma de Vents et Marées junto a Alexia Papantchev, un espectáculo de humor gestual con una premisa: divertirse, tanto espectadores como el propio intérprete. El estreno, con la Escuela Navarra de Teatro como escenario, será este sábado 11 a las 20 horas, con otra función programada el domingo a la misma hora.

Inicialmente concebido como un espectáculo para la calle, su creador y protagonista, Imanol Espinazo, lo ha trasladado a salas, aprovechando las virtudes del espacio y, apoyado por la iluminación, juega a redirigir la mirada del espectador, guardando la energía y el reclamo que tiene la calle.

La historia transporta al espectador a cualquier día de verano al borde del mar. “Vivo al lado de la playa, y un día comencé a observar un desfile de personajes, yo entre ellos: sombrilla, crema para los niños, cubos... Toda una aventura. Pensé: ¿por qué no contar esto?”, desveló ayer Espinazo sobre el origen del proyecto.

Con la arena aún en los bolsillos, el actor interrogó a su entorno con la misma pregunta: ¿Qué hay para ti al final de la playa? El horizonte, el puesto de helados, un día de cansancio, una caravana... Todo tipo de respuestas fueron tejiendo una subhistoria poética que ha pasado a formar parte de la obra, aunque el actor no quiso desvelar en qué momento. Pero sí aseguró una cosa: diversión. “Este espectáculo es un show, tiene que ser una fiesta, es diversión pura y dura”, afirmó el interprete.

Un divertimento que forma parte del propio yo del actor: “A nivel profesional, consideraba que tenía que realizar un trabajo de creación que comunicara más mi esencia. La formación y las escuelas te dan un bagaje que luego considero que hay que quitarse de encima para redescubrirse a uno mismo”, reflexionó Espinazo. Como recalcó ayer, no es ni un clown ni un mimo, es simplemente él, sin ningún tipo de filtro hacia el público. “No hay personajes, yo mismo hago todos los sketches. Pongo lo mejor que tengo hacia el espectador, con el corazón muy entregado. Soy yo en un día de playa. Le puse un nombre, Aldo, en homenaje a un activista del Amazonas”, afirmó el protagonista.

Al hilo del activismo, Imanol Espinazo desveló que se puso en contacto con una asociación europea de protección de las playas, para profundizar en qué era ese entorno en verdad. La obra, a su manera, recoge una pincelada sobre la importancia de cuidar el ecosistema, algo que muchas veces se invade y no se respeta. Todo ello enmarcado en un show de humor y cachondeo, en una fiesta.

“A mí me cuesta mucho terminar el espectáculo, -confesó Espinazo-. Es un trabajo gestual sin palabras, con onomatopeyas y con mucha improvisación”. Esa libertad viene en cierta manera medida por el público ya que Al final de la playa está en constante comunicación con los espectadores, aunque el actor espera que no se asusten. “Si escuchas, ellos mismos te dan el gag, a veces más inteligente de lo que tú traes”, afirmó Espinazo.

El escenario es un espacio vacío y el actor tan solo llevara una maleta con muchos objetos playeros. Un cartel que dice Playa en diferentes idiomas completa la escenografía, con el objetivo de construir entre el protagonista y los espectadores el resto. Y, por supuesto, relajarse y divertirse. Que no falte la sensación de estar Al final de la playa. - D.N.

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