Una nueva agresión en una villavesa evidencia la inseguridad de los chóferes

Ocurrió este sábado en el N-3 y le rompieron el labio al conductor - El año pasado, un usuario fue multado con 520 euros por dañar el autobús - Este 2017 ha habido dos sanciones por altercados

Marivi Salvo - Jueves, 9 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Imagen de archivo de usuarios tomando uno de los nocturnos en Merindades.

Imagen de archivo de usuarios tomando uno de los nocturnos en Merindades.

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Imagen de archivo de usuarios tomando uno de los nocturnos en Merindades.

PAMPLONA. La inseguridad de los chóferes de la villavesa vuelve a estar de nuevo en el punto de mira. Este mismo sábado tuvo lugar el último caso de agresión a un conductor del transporte urbano, que acabó con lesiones de importancia, de tal manera que tuvo que ser relevado de su puesto de trabajo.

El caso pone en evidencia, una vez más, la situación de indefensión de estos trabajadores, sobre todo cuando realizan trayectos nocturnos, de tal manera que el Comité de Empresa de TCC va a poner en marcha, como ya hizo el año pasado, actos de movilización, para concienciar a la ciudadanía, pero, además, para que desde la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona se instalen mamparas de seguridad "por lo menos en las líneas nocturnas, y de manera urgente", ya que, "así lo anunciaron en su día, disponiendo una partida de 30.000 euros para este año".

Porque según explica Juan Aldudo, delegado de Prevención del Comité de Empresa de TCC, "Pamplona no es una ciudad caracterizada por su delincuencia, pero sí venimos notando un incremento de estos casos", una deriva que, según añadió, "estamos a tiempo de frenar" con medidas como mamparas o cámaras de seguridad.

El año pasado, hubo más de media docena de denuncias por agresiones físicas a conductores del TUC.

A LAS 5 DE LA MADRUGADA El delegado de Prevención de TCC detalló que la agresión tuvo lugar sobre las 5 de la madrugada del sábado al domingo en la cabecera del nocturno 3 (Noáin-Beriáin), en la cuesta del Labrit. La trifulca se originó porque uno de los agresores utilizó la tarjeta mensual y a la hora de pagar a su acompañante no tenía crédito.

El chófer "le dijo que pagara en efectivo o se bajara, y uno de ellos se dio la vuelta y le propinó puñetazos y golpes en la cara, abriéndole el labio", explica el representante sindical. Juan Aldudo añadió que el chófer, que denunció los hechos ante la Policía, "tuvo que dejar en ese momento el servicio y fue relevado", aunque el lunes se reincorporó al trabajo.

Hay que señalar que el autobús "no tenía cámara de seguridad", un elemento que podría haber ayudado a la posible identificación de los agresores, que "se fueron corriendo", indican desde el Comité. El Comité de Empresa de TCC tiene previsto esta misma semana remitir un comunicado a los medios denunciando la situación de "indefensión", que, según Aldudo, "se vive en muchas ocasiones, no solo en el servicio nocturno, sino también en el diurno". Como se recordará, no hace ni un año cuando un chófer fue también agredido a las 5 de la tarde en Barañáin, "y con la villavesa en marcha".

MAMPARAS QUE NO LLEGAN El delegado de Prevención del Comité de Empresa de TCC, la empresa que gestiona el transporte urbano, urgen de nuevo a la Mancomunidad a que tome medidas para preservar la seguridad de los conductores. "Las mamparas no son un capricho", señala y pone en evidencia que la situación puede ser de gran riesgo "si la agresión se da con el vehículo en marcha, porque pone en peligro al resto de viajeros", opina. Como han calculado, "instalar una mampara que proteja la cabina del conductor no llega al 1% del precio de un autobús, que cuesta unos 230.000 euros, una villavesa corta, y 320.000 en el caso de una articulada". Según señaló, la Mancomunidad ya se comprometió a que para este año se reservaría una partida de 30.000 euros para colocar estos sistemas de seguridad, que "no tienen por qué afear la estética de la villavesa".

Así, detalla que "se podrían colocar de momento solo en las nocturnas, y hay de muchos modelos, desmontables o que suben y bajan según la necesidad". Hay que señalar que en la Asamblea General de la Mancomunidad de diciembre pasado, el presidente del ente comarcal, Aritz Ayesa, ya avanzó que a lo largo de este 2017 se quieren "seguir instalando cámaras en unos 50 autobuses". Ayesa también avanzó que esta primavera se iba a reunir la mesa de trabajo para la mejora de las líneas con representantes del Comité de Empresa y TCC, una reunión "que estamos esperando y donde plantearemos todas estas cuestiones". Sanción de 520 euros en 2016 Comportarse de manera inadecuada en la villavesa puede tener multa, y bastante cuantiosa, según los casos.

El pasado año 2016, por ejemplo, un viajero del autobús urbano fue sancionado con dos multas, una de 480,80 euros y otra de 40, respectivamente, por originar altercados durante el viaje.

Concretamente, la primera le fue interpuesta por causar daños al vehículo, y la segunda por ocasionar molestias a los restantes usuarios y al conductor. Estas cantidades llegaban a 600 euros y a 50, respectivamente, pero se redujeron en un 20% por pago voluntario, tal y como recoge el artículo número 85 de la Ley 39/2015 de Procedimiento Administrativo.

Las sanciones por uso incorrecto de la villavesa no suelen ser comunes, pero también ocurren. Este expediente de 2016 es el único que la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha cuantificado a lo largo del año pasado, pero en lo que va de 2017 ya ha habido dos sanciones más interpuestas por el ente comarcal a viajeros del bus. 100 euros tendrá que pagar una usuaria por ocasionar molestias a los restantes usuarios y al conductor y otros 100 euros por ir bebiendo durante el viaje. Y otro caso de este mismo año 2017. Un usuario fue multado con 80 euros por ocasionar molestias a los usuarios del bus y al conductor y otros 80 euros por incumplir las órdenes del chófer. En este caso también se aplicó el descuento del 20%.

Campaña en 2016

No más agresiones .

A mediados del año pasado, los trabajadores de TCC ya llevaron a cabo la campaña No más agresiones villavesas. Erasorik ez, tras la agresión ocurrida en mayo a un chófer de la línea 4, al que quisieron robar. Le propinaron una paliza y estuvo de baja mucho tiempo.

medidas

Juan Aldudo

"En el caso de este sábado, no había cámaras" En la N-3, cuyo chófer fue agredido este pasado sábado, no había cámaras, lo que dificulta la identificación de los agresores. Botón del pánico. Los autobuses disponen de un botón del pánico, que al ser accionado por el chófer, le conecta con la central de TCC. "Desde ahí se escucha todo y se puede avisar a la Policía Municipal", pero muchas veces no da tiempo y los agresores huyen.

La ordenanza

3.000 Euros, las graves. La Ordenanza reguladora del servicio público de transporte urbano en la Comarca de Pamplona, recoge en su artículo 21, que las infracciones graves serán multadas desde 601 euros hasta 3.000 euros. Graves son aquellas que "impliquen peligro para su integridad física o la de los demás viajeros, empleados de la concesionaria o personal de la Mancomunidad". También causar daños a los vehículos o las marquesinas, consumir en los vehículos drogas o estupefacientes o manipular los dispositivos de emergencia. Las leves, con hasta 600 euros.

60 Euros, por no pagar. No pagar la villavesa o hacerlo con la tarjeta de transporte con perfil social por otra persona que no sea el titular de la misma será sancionado con hasta 60 euros. Por pago inmediato, se queda en 30.