El Gobierno abre la vía para que las cajas supervivientes de la crisis eviten salir a Bolsa

BBK, Ibercaja e incluso Unicaja podrían así mantener el control de los bancos que crearon

Juan Ángel Monreal - Viernes, 10 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Gregorio Villalabeitia, presidente de Kutxabank.

Gregorio Villalabeitia, presidente de Kutxabank. (Foto: Archivo)

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Gregorio Villalabeitia, presidente de Kutxabank.

Pamplona- Las cajas más solidas y mejor gestionadas dispondrán de una vía para evitar su salida a Bolsa y la entrada de capital privado. El Ministerio de Economía ha preparado un decreto que reconoce la situación en la que se encuentran BBK, Unicaja e Ibercaja, al concederles dos e incluso cuatro años más para dotar su fondo de reserva, condición puesta por el Gobierno para que puedan seguir controlando el banco que crearon.

La medida parece especialmente diseñada para BBK, la caja vizcaína que controla el 57% de Kutxabank, el banco que creó junto a las otras dos cajas de la Comunidad Autónoma Vasca (la guipuzcoana Kutxa y la alavesa Vital). Con un coeficiente de solvencia superior al 15%, Kutxabank ha sido reconocida como la entidad más sólida del sistema financiero y ha mostrado desde el comienzo de la reestructuración bancaria su intención de no incluir capital privado entre su accionariado. Pero la Ley de Cajas de Ahorros de 2013, atendiendo a las exigencias europeas, obligaba a que ninguna entidad controle más del 50% de las participaciones, lo que obligaba a BBK, accionista mayoritario, a vender una parte y dar entrada a capital privado. El Real Decreto del 2 de octubre de 2015 abría sin embargo una opción alternativa: si la caja era capaz de dotar durante un plazo de cinco años un fondo de reserva del 0,6% de los activos ponderados por riesgo de los últimos cinco años (235 millones en el caso de BBK), podría mantener su participación de control en el banco.

“En definitiva, se pretendía que o bien la fundación bancaria no tuviese una participación mayoritaria en la caja o que, si la tenía, garantizase a través de la constitución de un fondo de reserva que podía acudir en ayuda de la caja en el caso de que esta necesitase captar recursos”, explica el Ministerio de Economía, quien considera sin embargo razonable ampliar ahora el plazo concedido para seguir dotando este fondo. Así, si las cajas disponían hasta 2020 para colmar este fondo, dispondrán ahora hasta 2022. Incluso el borrador del nuevo decreto, en su artículo segundo, indica que si como “consecuencia de la evolución económica de la entidad” -en este caso Kutxabank- no pudiera constituir el fondo en siete años, podría pedir al Banco de España una ampliación de plazo en dos años más, hasta nueve.

BBK dispondría así hasta 2024 para ir dotando con los resultados anuales un fondo que debe alcanzar los 235 millones de euros. El perverso escenario de tipo ha reducido de manera significativa la capacidad de Kutxabank para generar beneficios y dotar así a sus cajas, por lo que BBK, que recibirá 69,5 millones procedentes de los resultados de 2016 tenía problemas para nutrir este fondo y atender asimismo sus compromisos con la obra social. El alargamiento de los plazos da aire a la entidad y supone que la BBK tendrá que aportar 33,5 millones anuales al fondo -son lineales, es decir, lo mismo cada año- en vez de los 47 previstos hasta ahora. Si se tiene en cuenta que el plazo se puede estirar hasta los nueve años, la cantidad anual se reduciría hasta los 26,1 millones de euros, por lo que sí se mantuvieran los resultados de este año BBK podría destinar 43,4 millones de euros a su obra social. El dinero del fondo debe proceder al menos en un 50% del dividendo.

La decisión, tomada en un momento en el que PP busca atraerse al PNV y sus votos, allana el camino para lograr lo que deseaba el Gobierno vasco: mantener una entidad financiera de referencia controlada por las cajas. Y abre una vía que incluso podrían explorar Ibercaja y Unicaja, que sí se habían mostrado partidarias hasta ahora de la salida Bolsa. Desde la entidad aragonesa, sin embargo, siempre se ha hecho pública la voluntad de mantener el control del banco y su histórico ya expresidente, Amado Franco, recordaba hace unos días que “en ningún lugar pone que haya que salir a Bolsa”. Unicaja, que controla el 86,7% del banco, también podría sopesar ahora un cambio de rumbo y evitarse una salida a Bolsa poco deseada.

apuntes

Salida a Bolsa de Banca Cívica. Como el tiempo ha mostrado, las salidas a Bolsa de 2011, que fueron explicadas como la única solución posible para las cajas, no fueron el camino que escogieron las entidades más saneadas. Caja Navarra, que se embarcó en el proceso de Banca Cívica en 2009 después de presumir durante años de la fortaleza de su balance, vio cómo se esfumaba un patrimonio de casi 1.000 millones de euros durante el proceso.

la cifra

50%

participación. La Unión Europea reclamaba que ninguna caja tuviera una participación de control sobre el banco creado.