A la contra

Nivel barro

Por Jorge Nagore - Viernes, 10 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

bildu de Pamplona ha solicitado a Fermín Alonso, concejal de UPN y exconcejal delegado de Cultura, que aclare “una serie de afirmaciones y acusaciones muy graves contra el anterior gobierno municipal y contra el propio Alonso que, de ser ciertas, supondrían actuaciones irregulares y anómalas en la gestión municipal”. Esta petición surgió tras la enganchada que Alonso tuvo en Twitter con Abel Azcona, que se defendió de las críticas de Alonso por su exposición de Rodezno recordándole que con él de concejal le programaron 3 veces en Pamplona y hasta le dieron un premio. Pero la solicitud de Bildu no se debe a eso, puesto que eso no supone irregularidad ninguna, sino porque Azcona le dijo a Alonso que tuvo una reunión y “tu partido me ofreció plaza pública en cultura porque” mantenía una relación sexual con uno de los miembros de ese partido. Bien: esto de irregular no tiene nada, a lo sumo sería una insensatez -en primer lugar, de UPN- o, ya hablando en serio, un mal uso del poder, pero nada que no se haya hecho siempre y que también hace Bildu, ya sea la relación existente táctil, sexual, sentimental o amistosa: fichar a gente para puestos de libre designación por afinidad. Por supuesto, no tengo ni idea de si lo que dice Azcona es o no verdad y me importa una higa su actividad sexual -y me parece nada elegante que mente la de otros, sean de UPN o de donde sean-, lo alarmante es que un partido que habla del cambio y el respeto y mil cosas más se meta en estos barros. Y recalco que no tengo simpatía ninguna ni por UPN ni por Alonso ni por nadie en concreto, pero es que la política no es esto. Si no tienen pruebas -día de la reunión, lugar, asistentes, quién prometió qué y cómo, esas cosas…-, las buscan o se las piden al que ha destapado el asunto años más tarde. El resto es política bazofia, por mucha hipocresía o no que uno pueda ver en sus rivales políticos.