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“El trasplante ha sido un cambio abismal”

tras 8 años en diálisis, josé manuel zunzarren recibió un órgano que le cambió la vida: “me encuentro de maravilla”

Un reportaje de M. Pérez Fotografía Unai Beroiz - Viernes, 10 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Zunzarren hace un llamamiento para que la ciudadanía cuide sus riñones y que se haga donante.

Zunzarren hace un llamamiento para que la ciudadanía cuide sus riñones y que se haga donante.

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Zunzarren hace un llamamiento para que la ciudadanía cuide sus riñones y que se haga donante.
“No hay palabras para describir el agradecimiento que siento hacia las personas que donan”

“se suele decir que sólo se nace una vez, pero las personas que reciben un órgano es una segunda forma de nacer y eso es algo que no debemos olvidar”, reflexiona el coordinador autonómico de trasplantes de Navarra, José Elizalde. Una nueva vida que para José Manuel Zunzarren comenzó el pasado 26 de octubre, cuando le trasplantaron un riñón.

A este vecino de Aldaba (Iza) de 49 años le diagnosticaron poliquistosis en el riñón en una revisión cuando tenía 25 años. Como consecuencia de esta enfermedad hereditaria estuvo ocho años en diálisis. “Desde el primer día, gracias a la mujer que tengo, comencé con diálisis domiciliaria. Al principio eran cuatro sesiones de tres horas a la semana y, más adelante, pasé a cinco sesiones”, explica. Una rutina que realizaba cuando finalizaba la tarde y comenzaba la noche, después de su jornada de trabajo como autónomo, y que combinaba con hábitos de vida saludables y “una alimentación sana, poca grasa...”, porque el problema de “los que estamos en diálisis es que se nos disparan los niveles de fósforo, de potasio... y a veces hasta nos llegamos a obsesionar con la alimentación”. Y es que, como afirma Zunzarren, “es muy duro vivir con esta enfermedad. No es que sientas dolores”, sino que “estás esclavo de una máquina”.

josé manuel zunzarren

Trasplantado de riñón

Sin embargo, todo cambió el pasado mes de octubre, cuando le avisaron de que había un órgano para él procedente de un donante fallecido. “Ahora me encuentro de maravilla;como la noche y el día. Me ha cambiado la vida a mí, a mi familia, porque esto de depender de una máquina es muy duro”, recalca este socio de ALCER Navarra (Asociación para la Lucha contra las Enfermedades Renales), que ahora forma parte de la junta. Una asociación donde el equipo de nutricionistas, psicólogos y la trabajadora social “me han ayudado mucho”, reconoce.

Zunzarren participó ayer en la mesa informativa que ALCER colocó en Pamplona para informar a la población sobre los factores de riesgo de la enfermedad renal crónica y del debido cuidado de los riñones. No obstante, según esta asociación, en Navarra se está tratando a cerca de 8.000 personas con alguna patología renal y la OMS señala que la prevalencia de la enfermedad ha pasado de un 10% en 2006 a más de un 12% en 2015, rozando en la Comunidad Foral el 13%. Un aumento que se relaciona con el envejecimiento de la población, pero también con hábitos de vida poco saludables y factores de riesgo, como la obesidad.

Por ello, en el Día Mundial del Riñón, ALCER quiso concienciar de la importancia de cuidarse, de hacer ejercicio y de mantener una alimentación sana para tratar de evitar el sobrepeso y la obesidad. Un mensaje al que se sumó José Manuel Zunzarren, que pidió a la ciudadanía que “primero cuide sus riñones y luego que se haga donante”, porque “una vez que falleces pueden disfrutar esos órganos otras personas, como me ha pasado a mí, y es un cambio abismal”. Tanto es así, que no encuentra palabras para describir el agradecimiento que siente hacia las personas que donan: “Es una cosa impresionante;me ha cambiado la vida. Me siento mucho mejor anímicamente, y físicamente ha sido un cambio... Antes solía ir a andar y para el medio kilómetro me tenía que parar. Ahora es un cambio radical”, aunque “me tengo que cuidar”.