Mar de fondo

Aquí un marciano

Por Xabi Larrañaga - Sábado, 11 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

antes de que varios paisanos emitieran su muy privada opinión al respecto, una tele pública afirmó que hablando de los españoles a un vascoparlante le vienen a la cabeza cuatro palabras: facha, paleto, choni y progre. En Madrid eso ha dolido mucho. Y según veo aquí ha dolido menos el estereotipo propio, ese que se adjudica a los euskaldunes. Pues a mí el programa no me ofende como ofendido. Me ofende como ofensor. Acepto que me llames entre risas cara anchoa. Pero no que me hagas llamar cara anchoa al prójimo.

Podía haber añadido que nos disgustan el sistema autonómico, la energía nuclear, el centro derecha mundial y local, el Museo Guggenheim, Israel, claro, Israel, porque sin duda Líbano mima a los palestinos y Rusia a sus minorías, el término terrorista aplicado a los nuestros, el exilio cubano, toda monarquía salvo la marítima. Y a cambio nos gustan bastante el chavismo, el multiculturalismo, cualquier grupo alternativo acá o indigenista allá, los movimientos por la tierra, por la etnia, por los toros, por los otros, la inmersión catalana, la secesión escocesa, kurda y sarda, la unión irlandesa, en fin, lo que parece si se atiende a nuestros medios. No sé si somos así. Pero grosso modo así nos pintamos y esa es la imagen que proyectamos: Euskaldun, fedayin. Luego el problema es que no nos entienden. O que nos entienden.

Y sí, suena a estereotipo sobre los estereotipos, pero uno se siente a menudo muy extraño. No por esas ideas, sino por la manifiesta venta del racimo completo. Es como si el fútbol se redujera al Marca. ¿Acaso nadie quiere el TAV? ¿Nadie pasa de la CUP? Somos algunos los ajenos y no todos somos Juaristi.