La semana

No somos tontos, aunque lo parezca

por F. Pérez-Nievas - Sábado, 11 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

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no deja de maravillarme del género humano y menos cuando se nos lanzan mensajes con el convencimiento de que, como decimos en Tudela, nos falta un hervor o que somos rematadamente tontos (para el que no sea de aquí). Sinceramente creo que piensan que nosotros nos los creemos y que los damos por buenos. Lo que pasan es que se ha llegado a un momento en que pasamos de todo. Esta estupefacción por la sensación de que se creen que somos estúpidos nace por el siguiente mensaje que leo en la página web de Bardenas (Parque Natural y Reserva de la Biosfera): “La Comunidad de Bardenas Reales de Navarra prohibe nuevamente este año, a partir del 6 de marzo, el acceso a los parajes de La Ralla, El Rallón, Sanchicorrota, Pisquerra, La Gorra y Balsa de Zapata, con el fin de preservar y garantizar la tranquilidad de las aves nidificantes. La medida se mantendrá hasta el final de la época de cría, que según la fenología anual de estas especies, variará a lo largo del mes de agosto. La medida viene motivada por la excesiva afluencia de visitantes a algunas de las zonas más sensibles de ese Parque Natural y Reserva de la Biosfera durante los momentos más delicados del ciclo reproductor de varias especies protegidas”. Ole y ole, con un par de huevos de avetoro, si señor. No es que me parezca mal que se limite el paso porque hay mucho turista indiscreto, sino que, por si alguien no se acuerda, el 3 de marzo a las 13.30, supuestamente, fue el último momento en que aviones militares lanzaron bombas reales en las Bardenas idem. Digo supuestamente porque quienes vivimos en Tudela, Arguedas o Valtierra hemos sufrido durante estos ocho días al menos tres enormes bombazos fuera del horario que anunciaron que hicieron temblar los cristales. Fueron los días 1 y 2 de marzo a las 13.09, a las 12.12 y a las 12.28 cuando el horario era de 11.00 a 12.00. Pero bueno, como ahora avisan, pues casi hay que dar las gracias porque durante décadas nunca avisaron y bombardeaban igual con fuego real o con simulación en diferido. Lo que quiero decir es que si después de ocho días de bombardeos con fuego real y varias decenas de aviones volando sobre sus cabezas resulta que lo que va a impedir procrear a las aves es que un turista meta su canon en el nido (me refiero a la marca de la cámara no al pago por bombas) es que, de verdad, se piensan que somos tontos... pero de baba.