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Ya se hacía en 2º de Bachiller y FP

Unos 11.000 alumnos más de secundaria harán en junio los exámenes de septiembre

Este año se estrena este cambio en la ESO y 1º de Bachiller
Ya se hacía en 2º de Bachiller y FP
Si aprueban todo, los estudiantes lo sabrán el 7 de junio, pero las clases finalizan el 16
A familias de Herrikoa les preocupa esos días de diferencia

G. Montañés Iban Aguinaga - Domingo, 12 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Estudiantes realizan una fase de una prueba para optar a un premio de Bachillerato.

Estudiantes en un aula (IBAN AGUINAGA)

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Estudiantes realizan una fase de una prueba para optar a un premio de Bachillerato.

Pamplona- Ir a septiembre no será este curso un sinónimo de suspender una asignatura. Sobre todo porque esta vez se irá a junio. Los centros educativos de Secundaria estrenan durante este año escolar un nuevo sistema, que adelanta las pruebas extraordinarias de septiembre a junio en todos los cursos. Estas, por lo tanto, se realizarán más seguidas a la convocatoria ordinaria y sin el verano de por medio, un modelo que ya funciona en 2º de Bachillerato o en Formación Profesional, y que ahora se extiende a ESO (de 1º a 4º) y a 1º de Bachiller), porque en Primaria no hay estas convocatorias de septiembre.

En el curso pasado, según los datos registrados en el sistema informático que utiliza Educación (Educa), entre los cuatro cursos de la ESO y 1º de Bachillerato realizaron las pruebas extraordinarias 11.424 estudiantes. Si fuera en este año, todos ellos las realizarían en junio, al igual que pasó en el curso 2015-2016 con 1.336 estudiantes de 2º de Bachillerato. La cifra general es superior a la del curso anterior, pero la tendencia ha sido similar en los pasados cinco cursos, o levemente a la baja, a pesar de que en esta etapa las matrículas han aumentado. En 2014-2015, por ejemplo, fueron a septiembre 11.329 estudiantes entre 1º de la ESO y 1º de Bachillerato, y otros 1.246 en 2º de Bachillerato. El anterior, 11.769 y 1.295, respectivamente.

Una de las consecuencias de esta medida es que el alumnado que apruebe todas las materias podría terminar antes el curso. Y es así porque el 7 de junio finaliza, en el calendario de este año, la fase ordinaria de evaluación, por lo que el alumnado ya puede saber entonces si ha aprobado todo o si le quedan materias pendientes (e incluso intuirlo antes, según su tendencia). Y, sin embargo, las clases de ESO y 1º de Bachiller siguen en general hasta el día 16. Si se opta por no ir a clase, sería necesaria una nota eximiendo de ello por parte de las familias y, además, que el centro no lo contabilizara como falta.

En ese tiempo, aún lectivo (los exámenes extraordinarios serán los días 19 y 20), el alumnado que afrontará la prueba extraordinaria podrá seguir con las clases, pero la pregunta a desvelar ahora es qué pueden hacer los centros con el resto del alumnado si ha aprobado, porque tiene el derecho de seguir asistiendo a clase, aunque sabiendo que ya no se juega una nota.

Esta es una consecuencia del cambio en las fechas y algunos centros admiten su preocupación, porque la organización de ese tiempo depende de cada centro. Los objetivos son que los colegios e institutos ofrezcan ese apoyo al alumnado con materias pendientes (en la ESO se puede pasar con dos asignaturas suspendidas si no son Lengua o euskera y Matemáticas, o más de dos si así se decide en los centros) y, a la vez, garantizar la atención a todo el alumnado.

las “dudas” en herrikoa La situación, apuntan desde la federación de apymas Herrikoa, ha generado “dudas” en familias por cómo puede afectar que en el aula haya estudiantes que pueden afrontar una prueba extraordinaria con otros que tienen todo aprobado. El presidente de la federación, Santiago Álvarez, insiste en que la clave está en apoyar al alumnado que afronta la (nueva) prueba de junio y en ofrecer una buena atención al resto. Que no sea con actividades para llenar un vacío.

Y en esas clases, según matiza Iñaki Iraizoz, de la red de centros concertados Escuelas Católicas, se puede ofrecer material complementario, pero no avanzar en un currículo que, a esas alturas, ya tiene que estar cubierto. Por su parte, Camino Bueno, del colectivo de directivos de instituto ADI (que pidió este cambio), recuerda que la situación ya se ha dado en parte en otros cursos, cuando había alumnado con todo aprobado y otro con recuperaciones. “Habrá que ver cómo lo solucionan los centros y sus resultados”, apunta.