Lezkairu espera su turno en 2017 y Erripagaña, paralizado

La MCP estudia si introduce o no la orgánica en la neumática sacando otra fracción

Domingo, 12 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

En Erripañaga se está aplicando la recogida tradicional.

En Erripañaga se está aplicando la recogida tradicional. (Foto: Patxi Cascante)

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En Erripañaga se está aplicando la recogida tradicional.

pamplona- Ninguna de las nuevas urbanizaciones equipadas para la recogida neumática está funcionando con este sistema. En el caso de Erripagaña, porque está en suspenso el contrato con la empresa que resultó adjudicataria del servicio (FCC) hace ahora dos años, y se utilizan los contenedores convencionales. “No hay ninguna prisa porque no hay muchas viviendas”, resalta la directora de Residuos de la MCP, Carmen Lainez. En Lezkairu (también será para Entremutilvas) se pondrá en marcha este año y el modelo está en revisión. “Necesitamos una masa crítica para ponerla en marcha y en Lezkairu ya la hay, con 1.788 viviendas ocupadas de las 5.722 proyectadas”, explica. Estos sistemas, al igual que el Casco Viejo, se plantearon para tres fracciones (tres bajantes al tubo principal para fracción resto-orgánica, envases y papel-cartón), descartando siempre el vidrio por ser abrasivo. “Antes de poner en marcha en Lezkairu, estamos viendo las opciones que tenemos para incorporar una cuarta fracción al sistema. Vemos ventajas, inconvenientes y costes para cualquier combinación de las cuatro fracciones dejando una fuera y no descartamos ninguna”, indica. “Puede ser un contenedor marrón al lado de los buzones o un contenedor de papel al lado del de vidrio, por ejemplo...”, subraya.

En el plan de gestión anual 2017 ya se habla de modificar la recogida neumática en Lezkairu y Erripagaña y combinar materia orgánica, resto y envases sacando el papel. “En el Casco Viejo el quinto contenedor se introdujo con un buzón especial pero no es de recogida neumática. Además, el Casco Viejo tiene una actividad especial y, como había un puerta a puerta de hostelería, la fracción de los vecinos fue a ese camión. Es cierto que ahora nos tenemos que plantear si la fracción más adecuada para que esté fuera de la neumática tiene que ser distinta según zonas”, subraya. “Técnicamente se puede introducir la materia orgánica. Mancha el tubo porque es más sucia que el resto de fracciones pero en el Casco Viejo se limpian los tubos a diario. De hecho, la fracción resto del Casco Viejo con contenido orgánico viaja por ese tubo perfectamente porque puede ir. Y también el contenedor marrón se tiene que limpiar más que el resto porque el material es más delicado”, asegura. “Para mí una de las ventajas de que vaya la materia orgánica es que, en cuanto se deposita, se va, no permanece en la calle se lo lleva el tubo cada vez que es necesario. La recogida es mucho más rápida”, subraya.

La recogida neumática del Casco Viejo parte de una inversión cara pero no su mantenimiento, subraya Lainez. “Sin neumática, hubiéramos gastado un millón (recogida dos veces al día) en recogida en el Casco Viejo y la factura no ha llegado a medio”. En el caso de Lezkairu, el contrato fija un coste de explotación (empresa Envac) de 30 euros por tonelada. En relación a la campaña de fomento de la recogida orgánica que se pondrá en marcha en verano (se prevé pasar de 7.000 a 10.000 toneladas en 2018), Lainez destaca que el punto de partida no es malo aunque sea mejorable: “Estamos en el 70% de recuperación del papel o vidrio o 60% de envases y no fue así el primer año. El cambio de hábitos no es drástico”. - A.I.