“Siempre he sabido que me gusta más hacer cine que pensarlo”

Lunes, 13 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Carteles de los tres festivales Punto de Vista y el seminario que ha dirigido Oskar Alegria entre 2014 y 2017.

Carteles de los tres festivales Punto de Vista y el seminario que ha dirigido Oskar Alegria entre 2014 y 2017.

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Carteles de los tres festivales Punto de Vista y el seminario que ha dirigido Oskar Alegria entre 2014 y 2017.Fotos: D.N.
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pamplona- Llegó al festival cuando estaba en horas bajas, remontando un momento muy complicado en el que estuvo a punto de desaparecer, ¿cómo lo recibió?

-Es cierto que el festival estaba herido, pero la última edición que dirigió Josetxo (Cerdán) fue maravillosa. Armó un festivalazo con grandes dificultades. Por eso siempre digo que me dejaron un Ferrari, un muerto con buena salud. Recuperamos la anualidad, metimos el festival en la ciudad, nos hicimos fuertes en Baluarte y la desaparición de la crisis económica también ayudó.

¿Se ha sentido arropado, valorado, por las instituciones?

-El mayor arropamiento es la libertad que te dan. Mucha gente se sorprende de que detrás de este festival esté la Administración porque la carta blanca es absoluta. No hay ningún tipo de censura, hay una actitud muy abierta a hacer cosas extrañas, raras y atrevidas. A pintar con tiza en el granito, a hacer una gala en la que no haya discursos... Para un programador que quiera jugar, eso es un regalo, un paraíso.

Y parece que a Oskar Alegria le gusta jugar.

-Yo también soy un niño que cada vez me hago más mayor (ríe). Pero es verdad, mientras exista juego, habrá Alegria.

Ha mencionado a Josetxo Cerdán, el otro día Sergio Oksman se refirió a Carlos Muguiro como la raíz de todo lo que hoy sucede en Punto de Vista.

-Recuerdo una cosa que hacía Carlos que he intentado imitar, no sé si me habrá salido o no, que es apoyar toda la programación con un buen relato. Me acuerdo de que algunas presentaciones suyas eran mejores que las películas, o que las películas se aupaban mucho por lo que decía. Te abría los ojos y te enseñaba a mirar cine. Y algunas veces le hago un pequeño guiño en la programación;este año, por ejemplo, puse una película de Yuri Shiller, que es un director que me descubrió él.

Este festival nació en una carpeta azul de Carlos Muguiro, ¿hay una carpeta de Oskar Alegria donde se hayan quedado algunas ideas pendientes?

-Mi carpeta es roja como la bufanda de Oteiza. Y claro que se quedan cosas fuera, pero es verdad que no había pensado en nada más allá de cuatro años. Me focalicé en hacer todo lo posible en estos cuatro proyectos y no tengo ninguna pena en ese sentido.

De Carlos a Josetxo, de Josetxo a Oskar y de Oskar a...

-Sí, hacíamos un chiste con esto: de los rusos a los estadounidenses y de los estadounidenses a los franceses (ríe). ¿Qué vendrá ahora, algo de Italia, de Portugal? No se sabe.

¿Algún consejo para el nuevo o la nueva director/a?

-A la persona que entre yo le diría ‘abre una ventana, pero no abras la puerta’. Es decir, abre tu ventana para que entre aire fresco, pero no abras la puerta para que no cambie mucho la esencia del festival. Cuando me nombraron director artístico, lo primero que hice fue reunirme con Carlos Muguiro, con Josetxo Cerdán y con Gonzalo de Pedro para preguntarles cómo eran los muebles de la casa y cómo podían moverse. Yo creo que los muebles se pueden mover, pero se debe mantener la esencia. La persona que lo coja va a ser muy inteligente en ese sentido.

Si vemos sus fotos de cuando empezó hasta ahora podemos hacer como con las fotos de Obama o de Guardiola, ¿se verá que ha envejecido?

-(Ríe) Hombre, se me ha ido mucho pelo. Cuando veo a un programador como Guillermo (Peydró), que tiene esa melena, me da mucha envidia (ríe). No sé cómo voy a salir de esta, aunque desde el principio he sabido que hacer cine para mí es mejor que pensarlo. Tengo ganas de volver a hacer cine.

¿Tiene algún proyecto ya listo para empezar?

-Todavía no. Tengo cosas por ahí, así que una vez que me libere haré eso, disponerlas todas sobre la mesa para ver qué hay y decidir qué hacer. Lo que tengo claro es que voy a disfrutar. - A.O.L.