El fabulista ‘baztandarra’

El escritor canario Tomás de Iriarte, oriundo de Erratzu, es un absoluto desconocido en el valle de baztan

Un reportaje de Lander Santamaría. Fotografía Juan Mari Ondikol - Lunes, 13 de Marzo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

La casa palacio Iriartea de Erratzu, de donde procedía la familia de Tomás de Iriarte.

La casa palacio Iriartea de Erratzu, de donde procedía la familia de Tomás de Iriarte.

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La casa palacio Iriartea de Erratzu, de donde procedía la familia de Tomás de Iriarte.

Episodios municipales

A Tomás de Iriarte se le dice y tiene por fabulista, que el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) define a la persona que “compone o escribe fábulas literarias, generalmente en verso” y en este caso uno de los más reconocidos que en la historia de la literatura española han sido. Y quizás por simple proximidad, por cercanía al autor por cuyas venas corría sangre baztandarra y como que a uno eso le es suficiente, considera que no se le hace justicia a un personaje que fue bastante más que un fabulista de los de escuela de Primaria como en un tiempo nos enseñaron de forma puede que justificada porque escribió numerosas obras de orientación y educación infantil.

La familia de Tomás de Iriarte era originaria de Erratzu, del palacio Iriartea, uno de los edificios más singulares de la arquitectura civil y de la nobleza baztandarra protagonista también de la hora navarra del XVIII, cuando éramos poco menos que los amos. Nació el 17 de septiembre de 1750 en el Puerto de la Orotava (hoy el turístico Puerto de la Cruz de Tenerife), hijo de Bernardo y de Bárbara de las Nieves. En el seno de una culta familia que le aficionó a la literatura, la música, la retórica, la poesía, las lenguas (aprendió griego, latín, francés e inglés), y con 18 años se le encarga la traducción y adaptación de obras escritas en otros idiomas, siempre fiel a las ideas de la Ilustración y a tratar de introducir aires renovadores en el periodismo de la época como director de la publicación mensual Mercurio Histórico y Político.

Iriarte introdujo novedades casi impensables para los tiempos, como la publicación de noticias de actualidad. Algunas no resultaban del gusto de ciertos personajes conservadores (ahora diríamos ultras) lo que, unido a las lecturas que seguía, muchas de las que figuraban en el conocido como Índice (el Index librorum prohibitorum, que la Iglesia católica catalogaba de libros perniciosos para la fe), su vasta biblioteca del mismo estilo y el contenido de algunas de sus obras, le llevarían ante la Santa Inquisición.

Los cargos contra él y la sentencia, siendo oficial traductor de la Secretaria del Despacho Universal de Estado y Archivero del Consejo de Guerra, constituyen una jugosa y ridícula muestra de moralidad trasnochada. De niños, nos aleccionaban con las moralejas de El burro flautista y los sabuesos o podencos, pero, por supuesto, ni de lejos con la respuesta improvisada y urgente a una dama que le preguntó que era lo mejor que veía en su cuerpo y que dice así: “...juro que nada en tu persona he visto como el culo que tienes, soberano, grande, redondo, grueso, limpio, listo;culo fresco, suavísimo, lozano;culo, en fin, que nació, ¡fuego de Cristo!, para el mismo Pontífice romano”. Ingenioso y creativo como un bertsolari no lo era;quizás por eso en Baztan igual que no existiera;un desconocido.

cosas de la vida

Una frase. El actor Denzell Washington en la película El fuego de la venganza a los padres de los asesinos secuestradores de una niña que le piden que no los mate y perdone a sus hijos: “El perdón es entre ellos y Dios, yo solo les facilito la entrevista”.

denuncia

victoria prego “podemos amenaza a periodistas”

La versátil (camaleónica) presidenta de la APM (Asociación de la Prensa de Madrid) ha denunciado que políticos de Podemos insultan y amenazan a los periodistas. Bueno, pues serán malos pero encima pecan de novatos;los otros políticos insultan, amenazan y además presionan a tope a tus jefes para que te manden al paro.

de aquí

Cuatro puentes. A consecuencia del estado de absoluta ruina (siniestro total) que causó la histórica riada del 2 de junio de 1913, el Ayuntamiento de Baztan de la época tuvo que reconstruir varios puentes derribados por el ímpetu de las aguas, y entre ellos cuatro en los que hubo que gastar unas 35.000 pesetas de aquellas. Era alcalde del valle Fernando Gortari, y en este caso se trataba de los puentes de Gaztelua (en Elbete que costó 10.974,90 pesetas, el de Lekuederrea (también en Elbete) con un gasto de 7.652,50 pesetas, y otros dos en Erratzu. El del “casco del pueblo” importó la cantidad de 11.782,70 pesetas y el que conducía al barrio de Iñarbil supuso una inversión de 5.859, 50 pesetas. Los planos, presupuestos y condiciones “obran de manifiesto” en la Secretaría municipal.